Comparencia en el Congreso

Greenspan alerta de crisis futuras si no hay más controles

El ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan defendió hoy su gestión en esa agencia mientras se gestó la mayor crisis financiera global en siete décadas, y alertó de que, sin controles adicionales, habrá otros derrumbes similares.

Alan Greenspan
Alan Greenspan

Greenspan, de 84 años, dirigió la política monetaria de Estados Unidos desde agosto de 1987 hasta enero de 2006, y durante su gestión se inflaron y estallaron al menos dos "burbujas" especulativas, la de las empresas tecnológicas y la inmobiliaria.

Hoy, Greenspan fue interpelado por la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (FCIC), creada el año pasado por el Congreso de EE UU con el mandato de publicar un informe de conclusiones antes del 15 de diciembre.

La FCIC comenzó tres días de audiencias en las que, después de Greenspan, comparecerán ejecutivos de Citigroup y de bancos hipotecarios, empresas financieras, agencias de crédito, la Contraloría de la Moneda y entidades estatales vinculadas al sector inmobiliario.

En su testimonio, el antiguo presidente de la Fed, considerado uno de los grandes "gurús" de la economía, advirtió a los congresistas de que las autoridades reguladoras no pueden evitar que suceda otra crisis, aunque sí limitar su impacto.

De hecho, dijo, la reciente crisis financiera ha puesto en evidencia las limitaciones de los gobiernos para vigilar el funcionamiento de los mercados.

"Los reguladores no pueden usar con éxito su púlpito para controlar los precios de los activos, y no pueden dirigir su política reguladora y supervisora en función de los movimientos de los precios. Ni tampoco pueden eliminar totalmente la posibilidad de crisis futuras", afirmó.

Greenspan reconoció que durante su largo mandato se cometieron errores, aunque agregó que la política de tipos de interés bajos que él defendió no fue la causa principal de la burbuja inmobiliaria.

Uno de los detonantes, a su juicio, fue la actividad de las agencias hipotecarias semiestatales Fannie Mae y Freddie Mac, que se hicieron con una gran cartera de créditos hipotecarios de baja calidad que después fueron titulizados. "Si bien las raíces de la crisis fueron globales, el detonador inmediato fue la 'titulación' de las hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos", manifestó.

La "titulación" fue la conversión de los títulos de préstamos hipotecarios en instrumentos de especulación financiera que, incorporados en carteras se vendieron y revendieron en los mercados financieros globales.

Según Greenspan, Freddie Mac y Fannie Mae -creadas durante la Gran Depresión como agencias estatales para revitalizar el negocio inmobiliario y que se tornaron semiautónomas en los años 1970- espolearon la especulación "presionadas por el Departamento de Vivienda y el Congreso para expandir la vivienda asequible".

Todo ello llevó a una inflación de los precios de la vivienda y una creciente especulación con títulos de hipotecas de alto riesgo. Cuando llegó el momento de ajustes de tipos de interés y muchos compradores no pudieron pagar, todo el esquema se derrumbó.

Los congresistas de la comisión -seis demócratas y cuatro republicanos- preguntaron a Greenspan por su responsabilidad personal y la de la Reserva en la supervisión del sistema bancario y financiero, y en la detección de un problema que alcanzó tal magnitud.

"La Reserva Federal, a menudo en colaboración con las otras agencias federales de supervisión del sistema bancario, actuaron intensamente en la búsqueda de protecciones para el consumidor en el caso de los prestatarios con hipoteca", dijo Greenspan.

Añadió que, "sin embargo las reglas y normas requieren la capacidad de aplicarlas, y la estructura de la Reserva Federal durante mi gestión estaba mucho más enfocada en la reglamentación y la supervisión que en la aplicación de esas reglas".

Greenspan recomendó que el Congreso y el gobierno de EE UU impongan requisitos de capital y colaterales mucho más altos para los bancos y las empresas financieras, y alertó de la probabilidad de futuras crisis financieras si no se dan esos pasos.