La primas fueron casi el doble

Las subvenciones a las renovables superaron los 6.000 millones en 2009

En 2009 las primas de las renovables se situaron en 6.086 millones de euros, casi el doble que el año anterior, y representaron casi un tercio del coste total de la tarifa. Esta subida se ha producido por la avalancha de fotovoltaicas que, con sólo un 4% de la energía producida, absorben la mitad de estas subvenciones.

Con el cierre de la liquidación de la tarifa de acceso realizada por la Comisión Nacional de la Energía (CNE) se han superado todas las previsiones: las primas de las energías del régimen especial se situaron el año pasado en 6.086 millones de euros, lo que supone casi el doble que los 3.338 millones de 2008. Además, están por encima de las previsiones del escandallo de costes de la tarifa de acceso prevista para este año.

Este fuerte incremento se produjo por la avalancha de instalaciones fotovoltaicas, que absorbieron la mitad de las primas, pese a que sólo suponen un 4% de la producción, y frente al 20% que generó la eólica en 2009. Mientras el plan de energías renovables preveía la instalación de sólo 450 MW de capacidad para las fotovoltaicas, éstas han alcanzado ya los 4.000 MW.

Los costes totales de la tarifa de 2009 sumaron 16.120 millones de euros, con lo que las primas del régimen especial representaron casi un tercio, y se distancian cada vez más de la segunda mayor partida de la tarifa, la correspondiente a la retribución de la distribución que, en 2009, fue de 5.187 millones.

Por su parte, la retribución del transporte (las líneas de alta tensión que gestiona en su inmensa mayoría Red Eléctrica) ascendió a 1.344 millones, mientras que las subvenciones a los sistemas extrapeninsulares de Endesa (Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla) rondaron los 1.400 millones (otra parte se financia ya en los Presupuestos del Estado).

El año pasado los consumidores pagaron 1.500 millones de euros para sufragar los déficits de las tarifas de años anteriores (desde 2000) y cuyo pago ha sido diferido en 15 o 20 años por el Gobierno para evitar fuertes subidas de tarifa anuales. Eso sí, con este sistema los clientes pagan intereses.

El resto de partidas de la tarifa de acceso de 2009, hasta los 16.120 millones, corresponden a pagos menores: contratos de interrumpibilidad con la industria; moratoria nuclear o la financiación de la CNE, el operador Omel o los CTC.

Para este año, se prevé que la tarifa de acceso no llegue a los 16.000 millones y que la partida para renovables tampoco alcance la cifra de este año, aunque no se descartan desviaciones. Por ejemplo, la de los incentivos al consumo de carbón nacional que el Gobierno está a punto de aplicar.

La tarifa de acceso a las redes la pagan todos los consumidores, ya estén en el mercado libre o dispongan de tarifa de último recurso (TUR), y es considerada por las empresas como una losa que impide que los clientes logren rebajar su factura eléctrica, pues los descuentos sólo se puede hacer sobre el coste de la energía.

De hecho, la gran industria, que logró firmar contratos ventajosos cuando desapareció el año pasado su tarifa, ha visto cómo la factura eléctrica se ha disparado por los incrementos de la tarifa de acceso. Estos peajes por el uso de las redes se revisan una vez al año, en enero, mientras que la TUR, que es la tarifa de que disponen los pequeños clientes, de menos de 10 kW, se modifica cada semestre y se fija en función del resultado de las subastas Cesur, en las que las comercializadoras adquieren la energía para este suministro.