Polémica medida

Sarkozy rechaza las demandas contralas ventajas fiscales para los más ricos

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha rechazado las crecientes demandas procedentes de los parlamentarios conservadores para que anule el llamado 'escudo fiscal' que protege a los más ricos contra una tasa de fiscalidad superior al 50%.

El ministro de Ecología, Jean-Louis Borloo, señaló hoy que el mantenimiento de ese 'escudo fiscal' "está decidido" y que Sarkozy tiene intención de mantener la "estabilidad" de las prioridades políticas que se había fijado al inicio de su mandato.

Borloo, en una entrevista a la emisora de radio "France Info" aludía así a un encuentro ayer del jefe del Estado con los parlamentarios de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), cuyo punto fuerte fue su mensaje sobre el mantenimiento de esa medida estrella del inicio de su quinquenio.

Ante los crecientes llamamientos de diputados y senadores de la UMP para anular ese dispositivo, que tras la severa derrota en las elecciones regionales en marzo consideran que les está afectando muy negativamente en términos de popularidad, Sarkozy les instó a que sean tenaces e insistió en que él "no cede nada".

Tan sólo admitió que con motivo de la reforma de las pensiones, que debería llevarse a cabo a partir de junio "se verá" la forma para que "todo el mundo ponga dinero".

Una forma de adelantar que los más adinerados, los que se benefician del 'escudo fiscal', podrían ver incrementadas de alguna forma sus aportaciones para financiar las pensiones.

El 'escudo fiscal' se creó en 2006 y fue objeto de algunos ajustes al año siguiente al llegar Sarkozy a la presidencia. Consiste en que nadie debe pagar más del 50% de sus ingresos anuales en impuestos o cotizaciones, al margen de lo que gane.

El pasado año se beneficiaron 16.350 contribuyentes y amputó al Estado de 585 millones de euros de recaudación.

Según una encuesta publicada hoy por "Le Parisien", un 39% de los franceses quieren una supresión definitiva del 'escudo fiscal' y un 28% su suspensión durante la crisis, mientras que un 25% lo defienden para evitar la evasión fiscal.