Caja Extremadura busca 'novios', pero sin prisa
Caja Extremadura, cuyos órganos directivos fueron renovados hace unos meses, cuando Víctor Bravo sustituyó a Jesús Medina en la presidencia de la entidad, está diseñando sin prisas su futuro. De momento, ha descartado las fusiones, incluso la propuesta con Caja de Badajoz, y estudia un sistema de alianzas, ya que su solidez le permite no tener que recurrir al FROB. Según explicó Bravo, la posibilidad ideal sería que Caja Extremadura siguiese su andadura en solitario, pero añadió que tal opción "no sería acertada" en el marco actual. La intención es mantener su independencia pero unirse a grupos que añadan valor y solvencia para atender más proyectos.
La condición previa impuesta por la entidad es que en el sistema de alianzas no se produzca solapamiento de oficinas para evitar el coste social. Esto es así porque Caja Extremadura, que cuenta con 251 oficinas y 1.200 empleados, está fundamentalmente asentada en la provincia de Cáceres, pero también tiene una importante presencia en Badajoz, y más aislada en zonas como Madrid, Andalucía o Castilla-La Mancha.
En todo caso, la situación de la caja le permite no precipitarse. Según su última auditoría cerrada, cuenta con un activo de más de 7.100 millones de euros y gestiona la cuarta parte de los depósitos extremeños. Asimismo, mantiene una ratio de solvencia del 12,55%, cuatro puntos por encima de lo exigido, y su calificación por la agencia Fitch la mantiene como entre las entidades más fiables de España.
Sus activos superan los 7.100 millones y gestiona la cuarta parte de los depósitos de los extremeños
Por ello, según Bravo, se están analizando con calma las posibles alianzas, que deberían suponer "la mayor autonomía posible" respeto a la naturaleza jurídica de las cajas y un reforzamiento real del sistema financiero extremeño. Así, la semana pasada la entidad se entrevistó con Cajastur.
De momento, continúa con su actividad, marcada por su vinculación al territorio y por la implantación de las nuevas tecnologías para dar garantías y comodidad al cliente. En la expansión prima la presencia en localidades de menor tamaño, que de otra manera se verían privadas del acceso a los servicios financieros, además de reforzar la tecnología y la seguridad de las transacciones por internet. Y mantiene su compromiso con la obra social, dotada en 2009 con más de 19 millones de euros.