Materias primas

EE UU pone la máquina del petróleo a pleno rendimiento

El número de pozos activos crece un 150% en ocho meses y bate los niveles alcanzados durante el boom de 2008.

Todo el mundo se encuentra a gusto con el precio actual del petróleo, una amplia banda entre 70 y 80 dólares por barril. Pero al mismo tiempo, todos extraen crudo de las entrañas de la Tierra como si se fuera a acabar mañana. La OPEP, el cartel que durante décadas ha tratado de controlar la cotización, produce más de 29 millones de barriles al día, de acuerdo con los datos de la propia organización, y supera los niveles previos al apocalíptico año 2008, en el que el barril escaló hasta acariciar los 150 dólares, para luego desfondarse a niveles próximos a los 35 dólares. Fuera del área OPEP, la producción ha crecido de manera sostenida durante los últimos 10 años hasta alcanzar en febrero pasado el récord histórico de 52,2 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La maquinaria petrolera trabaja a pleno pulmón. En EE UU, los últimos datos recopilados por la consultora Baker Hughes hablan de 445 pozos operativos en el suelo americano, superando los previos récords de 1993 y 2008.

El número de pozos pasó de 442, poco después de que la cotización del barril alcanzase su cenit en el mercado en 2008, a 179 a comienzos del verano pasado. A partir de entonces, la reapertura de pozos ha crecido de manera exponencial, un 150% en ocho meses, hasta hacer ese nuevo máximo de 445. ¿Significa esto que el sector está en la antesala de una nueva escalada meteórica en el precio?

En principio, no parece que vaya a ser el caso. "El rango entre 70 a 80 dólares parece estar funcionando para todo el mundo: la OPEP está satisfecha con el precio; las petroleras occidentales están ganando lo suficiente para pagar dividendos y reinvertir en sus negocios, pero no tanto como para caer en un exceso de producción, y el precio no parece amenazar la economía", resume Stephen Thornber, de la gestora Threadneedle. "No descartamos picos puntuales hasta 85 dólares por barril a lo largo del año, pero habría que esperar sorpresas muy positivas en el crecimiento económico para ver un impulso mayor", apunta Marian Fernández, de Inversis Banco.

En el mercado de futuros, los contratos con vencimiento dentro de 12 meses se intercambiaban este viernes ligeramente por encima de los 82 dólares. En la plataforma electrónica ICE -el antiguo mercado de Londres- los futuros para finales de 2016, los contratos activos de más largo plazo, no llegan a los 90 dólares. Como subraya Marian Fernández, "las fuerzas de demanda y oferta parecen controladas".

De hecho, el grado de cobertura de demanda de los inventarios de los países OCDE está en 74 días. Es decir, si de hoy para mañana desapareciese toda la oferta de crudo, las reservas darían para abastecer las necesidades de consumo durante dos meses y medio. Es cierto que, de darse una situación tan extrema, lo más probable es que los stocks se agotaran en realidad mucho antes, pero conviene decir que nunca se había visto un margen tan amplio de inventarios y que durante los últimos años lo más habitual ha sido un grado de cobertura próximo a los 50 días.

"El incremento de la producción en los países que no pertenecen a la OPEP, el elevado margen ocioso de capacidad de producción existente seis millones de barriles diarios en el caso del cartel y un fuerte incremento en la capacidad de refino están limitando las presiones alcistas y deberían servir para evitar una nuevo repunte abrupto de la cotización", explican desde la consultora británica CGES.

Los 100 dólares

Todo este escenario tan tranquilo no significa que el precio vaya a permanecer eternamente bajo control. "Los precios probablemente regresarán al entorno de los 100 dólares por barril en un plazo de dos años", vaticina Charles Whall, analista de Newton, perteneciente al grupo BNY Mellon AM. "El excedente de producción puede darse la vuelta tan pronto como tenga lugar una recuperación sincronizada de la economía mundial", avisa Whall.

El analista de Newton cree que el mercado no ha ponderado suficientemente el hecho de que el acelerado ritmo de extracción de los últimos 12 meses tiene que ver con la puesta en producción de los proyectos que comenzaron a funcionar en 2006, cuando el petróleo iba al alza, pero los costes de la actividad aún no se habían disparado. Los tres años siguientes han dado lugar a una paralización de los proyectos, lo que permite aventurar futuras tensiones en el suministro.

Los cálculos aceptados por la industria, autoridades y el mercado concluyen que el suministro mundial de crudo está garantizado sólo para los próximos 40 años. La previsión hay que tomarla con cautela, porque en el mundo del petróleo todas las cifras están en revisión constantemente. En cualquier caso, está claro que sentarse a contemplar complacidos cómo la cotización del petróleo discurre por rangos confortables es una idea que Gobiernos y ciudadanos deben desechar. Un hecho cierto es que hace más de 20 años que no pone en marcha un nuevo gran yacimiento y que todos los descubrimientos recientes son bolsas a gran profundidad, más costosas de extraer, y dispersas en lugar de concentradas, aún más costosas. La eficiencia y la búsqueda de energías alternativas son una prioridad antes de que llegue la próxima escalada de la cotización del petróleo.

Elementos clave en la cotización

El dólar. Al igual que otras materias primas, el petróleo se negocia en dólares. El desplome del dólar durante el año 2008 favoreció entonces la adquisición de materias primas por parte de los fondos de inversión. La tendencia actual, caracterizada por una debilidad creciente del euro, favorece precisamente lo contrario y es negativa para el petróleo y otros activos.

Como inversión. El petróleo se negocia en mercados específicos de futuros y estos están abiertos sólo para operadores autorizados y no para el común de los inversores. Además, cada contrato comprende la entrega potencial de 10.000 barriles de crudo, de 159 litros cada uno; hay que demostrar capacidad de almacenamiento y eso no está al alcance de cualquiera. La forma más sencilla de ganar exposición al petróleo es, pues, mediante fondos de inversión. Otra opción es invertir en compañías petroleras, pero estas no siempre recogen las oscilaciones del barril.

Otros activos. Desde Inversis, se desaconseja apostar por el petróleo en estos momentos y se ve más potencial en otros activos como el cobre, "donde los niveles de inventarios están más acompasados con la demanda". Desde la gestora Threadneedle se coincide en que hay otras commodities con más potencial ahora, como el cobre, el carbón o el acero. Otro tipo de productos son las llamadas soft commodities, productos agrícolas como el arroz, el trigo o la soja. Muy de moda hace un par de años, llevan todo el ejercicio cotizando a la baja. Otro tanto de lo mismo pasa con el gas natural. Los expertos avisan, sin embargo, de que esta situación no perdurará eternamente.

La cotización. Otro de los elementos que hay que valorar es que la cotización del crudo responde a muchos más factores que la oferta y la demanda. En los mercados ICE y Nymex se negocia a diario un volumen de futuros que supera en más de 10 veces la demanda real. A esto hay que añadir el fuerte componente geopolítico, ya que la producción se concentra en países que con frecuencia son políticamente inestables.