Una decisión positiva repercutiría en la regulación

La CMT investiga si la banda ancha móvil es ya una alternativa real a la fija

La banda ancha móvil tiene una oportunidad para demostrar si está a la altura del ADSL y el cable. La CMT va a encargar una investigación que determinará si el auge del acceso a internet en movilidad lo convierte en un sustituto real de la conexión fija. Una respuesta positiva tendría grandes repercusiones en la regulación.

La CMT investiga si la banda ancha móvil es ya una alternativa real a la fija
La CMT investiga si la banda ancha móvil es ya una alternativa real a la fija

Sólo hay un país en Europa que ha dado el paso de considerar la banda ancha móvil como un servicio equivalente al acceso a internet a través de ADSL o de cable. Es Austria y su regulador tuvo serios problemas para convencer a Bruselas de su postura.

Y es que, por mucho que la banda ancha móvil sea el negocio más floreciente en telecos, su penetración es todavía baja y tiene ciertas limitaciones con respecto a la banda ancha fija.

Al menos, así lo determinó el regulador español de las telecomunicaciones, la CMT, en su último estudio sobre la materia. Pero ahora puede haber cambios. Aunque todas las papeletas apuntan a que a la banda ancha móvil le queda todavía un tiempo para poder equipararse a la fija, la CMT ha encargado una encuesta entre los hogares y las empresas para determinar en qué punto se encuentra el proceso entre los usuarios españoles.

El ganador del concurso para realizar la investigación tendrá que estudiar cuántos hogares disponen de banda ancha móvil y qué efecto tendría en la decisión de contratarlo una hipotética subida del precio de la banda ancha fija. También deberá constatar qué piensan los ciudadanos de la velocidad y la calidad de la banda ancha móvil y si la contratación de este servicio les ha llevado a prescindir de la fija o si han combinado ambas.

En principio, la CMT parte de la base de que "la banda ancha móvil es un servicio con una baja penetración en España", según asegura en las cláusulas del concurso para la encuesta. Los datos en los que basa esta afirmación son del Panel de Hogares del Ministerio de Industria del tercer trimestre, donde consta que sólo un 4,3% de las viviendas dispone de este servicio. La razón de la investigación está más bien en el fuerte crecimiento de los accesos en movilidad, así que considera necesario cuestionar si dicho servicio es un sustituto o un complemento al fijo.

Una declaración de sustituibilidad tendría importantes repercusiones en la regulación, porque significaría que ya no hay sólo una única red de banda ancha nacional -la de Telefónica-, sino tres más -de Movistar, Vodafone y Orange-. Y eso permitiría relajar la regulación sobre Telefónica, como hizo Austria con su ex monopolio, lo que afectaría a la operativa de las empresas que alquilan su red para dar ADSL, como Jazztel, Orange y Vodafone.

Un parecido con muchas diferencias

La banda ancha móvil es un servicio para conectarse a internet. En principio, la idea es la misma que la banda ancha fija, así que podría pensarse que no hay diferencias. Sin embargo, las hay, sobre todo a la hora de valorar si a un hipotético cliente le resulta totalmente indiferente la contratación de uno u otro servicio a la hora de recibir determinadas prestaciones.

La respuesta de la CMT y del resto de los reguladores europeos, excepto Austria, ha sido un no rotundo hasta ahora. En su análisis del mercado de banda ancha mayorista, publicado en enero de 2009, la CMT aludía a la menor velocidad de descarga de la banda ancha móvil, a los precios más altos y a la ausencia de tarifas realmente planas para marcar la diferencia con el servicio fijo.

En unos meses tocará revisar esta decisión y la encuesta encargada por la CMT servirá de base para tomar una determinación.

Austria

El regulador de Austria decidió en 2009 que la banda ancha móvil era sustitutiva de la fija. Esa resolución llevó a la eliminación de la obligación del ex monopolio de dar acceso indirecto, es decir, de alquilar su red a determinado precio a los rivales para que éstos pudieran revender ADSL.