Javier Peral. Disc-Jockey

"La música no mejora un mal desfile de moda"

Es el DJ de moda en Estados Unidos. Carolina Herrera, Vera Wang, Amaya Arzuaga o Custo le eligen para que ponga ritmo a sus desfiles.

Forma parte de la vida de un desfile. Un desfile de moda sin música no vende. La música se ha convertido en un elemento dinamizador y esencial para vender una colección. Los diseñadores lo saben y no suelen dejar este detalle a la improvisación. En Estados Unidos triunfa un español, Javier Peral, madrileño de 46 años, que se ha convertido en uno de los Dj de moda en las pasarelas. Es un habitual en Bryant Park, escenario donde hasta ahora se celebró la Semana de la Moda de Nueva York en pleno distrito de la moda (a partir de septiembre los desfles se trasladan a Damrosch Park, junto al Centro Lincoln). Pone ritmo a los desfiles, entre otros, de Carolina Herrera, Vera Wang o Custo en Nueva York. Esta entrevista se realizó antes de que diera comienzo la última presentación del diseñador barcelonés en Manhattan. Era el único tranquilo durante los momentos previos al desfile.

Su primera oportunidad profesional le llegó con Amaya Arzuaga.

Fue el primer desfile que hice. Somos amigos y le puse la música por afición, porque yo no sabía hace 15 años que se iba a convertir en una profesión. Cuando llegué a Nueva York, hace 18, vine buscando una aventura porque tenía la necesidad de vivir en una gran ciudad, pero no sabía cual sería mi destino profesional.

¿Qué aporta a un desfile?

Un poco de magia. Desde un primer momento me interesó el espectáculo del desfile e ilustrarlo con música puede sugerir muchas más emociones. Me permite mucha versatilidad porque no es un trabajo monótono, sino todo lo contrario, necesitas diversificar los estilos. Por ejemplo, puedes pasar de poner rock electrónico a una pieza de Stravinsky, como es el caso del último desfile de Carolina Herrera, o dance para bailar en el de Custo. Mis selecciones son muy eclécticas y depende del diseñador y de la colección que vaya a presentar.

¿Cómo prepara una sesión de moda?

Primero tengo que ver la colección, y ahí me tiene que llegar la inspiración. Primero empiezo a oír palabras, después veo imágenes, veo cómo evoluciona y se mueve la ropa. Las colecciones tienen vida y yo pongo emoción.

¿Un mala colección la arregla una buena selección musical?

No, la música no mejora un desfile. Si la colección es mala, la música, aunque haya sido muy bien elegida poco puede hacer; pero lo que sí sucede es que una mala selección musical puede arruinar una presentación. Con la música, lo que haces es manipular la percepción del desfile y de la ropa que se está presentando. Para conseguirlo la comunicación con el diseñador ha de ser muy fluida.

¿Usted es el menos divo del la pasarela?

Yo soy uno más de los que participan en el desfile. Sin duda, las estrellas son otras. Hay diseñadores que son caprichosos, pero por suerte los hay que no son así, que tienen afán de perfeccionismo, confian en tí y en tu trabajo y te conceden libertad para llevar a cabo tu labor. Aunque yo estoy abierto a sugerencias y me gusta prepararlo conjuntamente con el diseñador. Es un trabajo en equipo.

¿La crisis le está afectando?

En 2009 sí que hubo un parón, pero este año se está empezando a recuperar. Yo no he dejado de trabajar. Después de Nueva York viene Madrid y después París.

Pero el sector de la música está bastante tocado y hay bastante polémica con las descargas en internet y los derechos de autor.

Yo pago todo. La verdad es que no sé cómo se distribuyen los derechos de autor y cómo llega a los artistas, pero yo como profesional que usa y manipula música de otros asumo que mi obligación es pagar. Es un crimen no hacerlo porque de ellos vive todo aquel que participa en una composición. Internet es un gran avance y lo ha revolucinado todo, pero desgraciadamente, por ejemplo, en Manhattan ya es muy difícil comprar un disco. Las grandes tiendas de venta de discos han cerrado, y se hace difícil comprar a no ser que encuentres un pequeño comercio.

¿Estados Unidos sigue siendo una opción para aquellos que, debido a la crisis, quieran emprender una nueva aventura profesional?

Sin duda. Yo llegué en los años 90, cuando España estaba en crisis y lo que descubrí es que en Estados Unidos, si tienes una idea, puedes ponerla en marcha. Es un destino para emprendedores.

Caché

Entre 5.000 y 6.000 dólares es lo que cobra un DJ por sesión en un desfile de moda, aunque como en todo siempre hay excepciones. "Hay diseñadores que están comenzando y no te pueden pagar, y si merecen la pena apuestas por ellos", dice Peral.