Buscan inversores para crecer

Los directivos de Seop se quedan con el 100% del capital en pleno concurso

La primera gran constructora española que sucumbió a la crisis con la solicitud del concurso de acreedores en marzo de 2008, Seop Obras y Proyectos, ha cambiado de manos. El grupo cántabro Silver Eagle, propiedad de la familia Montalvo, ha traspasado el 100% del capital al equipo directivo de la empresa. Un paso que esta mañana será comunicado al juez que tramita la suspensión de pagos.

La cúpula directiva de la constructora cántabra Seop va a tener que partir prácticamente de cero en el reto de devolver la empresa a los puestos de cabeza entre las referencias del sector. Su director general, Santiago Gilarranz, y su responsable de Administración, David Cabal, lideran un grupo de profesionales que se ha hecho con el control de la sociedad, inmersa en pleno proceso concursal.

Hasta ahora las acciones pertenecían al grupo Silver Eagle, propiedad de la familia cántabra Montalvo. Según ha podido saber CincoDías, en este proceso de management buy out los directivos han creado la firma Wincott Tres Internacional para hacerse con el 100% del capital.

Antes de la crisis, Seop formaba parte del selecto grupo de socios de la patronal Seopan y era decimotercera en el ranking elaborado por Alimarket sobre las mayores constructoras del país. Su exposición a clientes inmobiliarios y el endurecimiento del mercado de crédito dieron al traste, en marzo de 2008, con la intención de refinanciar los 267 millones -167 millones adeudados a acreedores comerciales y otros 100 millones a la banca- que le vencían a corto plazo. Un hecho que desembocó en la solicitud de concurso en el Juzgado Mercantil número 1 de Madrid.

La suspensión de pagos, durante la que no está permitida la participación en licitaciones de obra pública, y la debacle de la construcción residencial han mermado notablemente la talla de la empresa. Seop ha pasado de 1.100 trabajadores a los actuales 104. En cuanto a su cifra de negocios, cae desde los 434 millones cosechados en 2006 a los 45 millones de 2008 y los 35 millones con los que ha cerrado 2009.

La constructora llegó a las primeras fases de la crisis con 1.260 millones de obra en cartera, pero la mayor parte (78,6%) estaba relacionada con la edificación residencial y respondía a contratos con clientes privados que fueron rescindidos con el derrumbe del ladrillo.

Los directivos quieren cambiar ahora la fisonomía de Seop, con su enfoque total hacia la obra civil. Para ello se han quedado con la titularidad de otra de las firmas de Silver Eagle, Teginser, especializada en conservación y pequeñas obras públicas. Una filial que ha seguido optando a contratos de la Administración al no estar afectada por el concurso.

Con referencias en la actualidad como la remodelación del aeropuerto de Santander o la construcción del tramo de autopista entre Torrelavega y Solares (en consorcio con Acciona), un segundo paso será la búsqueda de socios que tomen participación en el nuevo proyecto.

El cambio de titularidad se comunicará en las próximas horas en el juzgado, del mismo modo que hace unos días se trasladó a la banca acreedora. Fuentes financieras apuntan que el anuncio cayó bien a la espera de que sea presentado el convenio de acreedores.

Una constructora que jugó en primera división

Javier de Montalvo fundó Silver Eagle en 1992, con extensiones en los negocios de la promoción de viviendas a través de la firma Seif, construcción con Seop y mantenimiento con Teginser. Además cuenta con sociedades compartidas con Caixa Catalunya, como Alcalá 120 y Seif Procam.

Pero es en 2007 cuando el conglomerado de los Montalvo salta con fuerza a los medios de comunicación. Fue con la compra del 80% de un club de primera división, el Racing de Santander, del que Seop se convirtió en patrocinador.

Tras la solicitud de concurso el 17 de marzo de 2008, Seop realizó una propuesta de convenio anticipado a sus acreedores por la que pretendía abonar los 267 millones que debía en cuatro plazos y con una quita del 33%. Pero la propuesta fue retirada a finales de mayo al no contar con respaldo.

Los 4.800 acreedores de la empresa esperan que el juez resuelva unas 325 incidencias (diferencias entre las cifras reclamadas y las declaradas por Seop) para que vuelva a presentarse un convenio con su correspondiente quita y espera. Entre las afectadas están entidades como Santander, Popular, Pastor y distintas cajas de ahorros.

La cifra

267 millones fue la deuda reconocida por Seop ante el juzgado. La constructora propuso a sus 4.800 acreedores una quita del 33% que no prosperó.