Por el riesgo al deterioro económico

S&P baja la calificación de la banca española al nivel de las de EE UU y Reino Unido

La agencia de medición de riesgos Standard & Poor's revisó hoy a la baja la calificación de la banca española por riesgo país ante el deterioro de la economía, con lo que las instituciones españolas quedan al mismo nivel de las de Estados Unidos, Reino Unido, Chile o Portugal.

Según explicó la agencia en un comunicado, la rebaja se debe principalmente a que el sistema financiero español es "probable" que sufra importantes pérdidas por la morosidad crediticia, dado el alto endeudamiento empresarial, la rápida expansión del crédito antes de la recesión y la gran exposición al mercado inmobiliario.

Por eso, a pesar de que cree que las instituciones financieras españolas pueden operar en un entorno económico difícil, les rebaja la calificación por el riesgo país hasta el nivel "3", el mismo que tiene la propia España, y por debajo de la calificación de Alemania, Francia, Italia o Canadá. La escala de riesgo país va desde el grupo 1, los más fuertes, hasta el grupo 10, los más débiles.

Elevado endeudamiento privado

En opinión de Standard & Poor's, las principales debilidades del sistema financiero español son el elevado endeudamiento privado, la rápida expansión crediticia antes de 2008 y la concentración "excesiva" de riesgo en el sobredimensionado de la construcción.

Además, anticipa que las pérdidas por la morosidad crediticia serán más altas en la recesión actual que en la crisis de principios de los 90 y advierte de que los "problemas" con los préstamos saldrán a la luz en 2010.

La economía no ayudará, porque Standard & Poor's cree que el crecimiento real del PIB seguirá siendo "débil" y ello retrasará la reducción del paro, que se verá también afectada por la debilidad económica fruto de la "necesaria corrección" de los desequilibrios de la economía.

La contribución de la construcción será escasa hasta que se absorba el excedente de viviendas y el sector público tampoco podrá contribuir de forma significativa por el deterioro fiscal.

El lado positivo es que el riesgo económico de España es "equilibrado" a tenor del tamaño de la economía y su riqueza, principalmente por la estabilidad conseguida con el euro, una "buena cultura de pago", el uso limitado de productos de crédito "complejos" y un marco jurídico "eficaz".

Posición "sólida"

Pero ante el difícil entorno económico, la agencia piensa que el sector financiero español se enfrenta a la situación con una posición "sólida", gracias al marco normativo, el estricto control, la rentabilidad operativa y la fortaleza de la banca minorista.

El informe elogia también las dotaciones anticíclicas -el dinero que guardan las entidades en épocas de bonanza para hacer frente a los posibles impagos en la crisis- y la supervisión del Banco de España, que han ayudado a mitigar la crisis.

Y es que a pesar de la rebaja de la calificación de la banca por el riesgo país, Standard & Poor's destaca la sólida rentabilidad de la industria, apoyada por la fuerte eficiencia operativa. Sin embargo, matiza que "algunas" instituciones -en su mayoría pequeñas y medianas cajas de ahorros- es "probable" que entren en pérdidas.

De ahí que valore la consolidación prevista del sector y la reestructuración de las cajas, si bien cree que la "reticencia general" de los gobiernos autonómicos a perder el control en estas entidades está retrasando el proceso.

También opina que algunos de los planes de consolidación ya anunciados "no son los más adecuados" desde una perspectiva económica y empresarial, y sugiere que sería mejor evitar las estrategias agresivas de algunas cajas cuando el crédito vuelva a crecer.