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La lucha contra los efectos no deseados del láser ocular

Las clínicas Novovisión desarrollan I+D para personalizar los tratamientos y mejorar la visión nocturna

Cientos de españoles cada año acuden a clínicas privadas a operarse de los ojos para reducir la miopía. La técnica refractiva con láser popularizó hace ya más de una década esta sencilla cirugía ambulatoria. Pero, tras la intervención, muchos pacientes con más dioptrías se quejan de un efecto no deseado: las dificultades para ver correctamente por la noche. "Tradicionalmente, una de las reclamaciones de los pacientes ha sido la visión nocturna", explica César Villa, director de optometría de la clínica Novovisión en Madrid. El problema consiste en que al cabo del tiempo los pacientes pueden percatarse de que alrededor de los focos luminosos aparece un halo. La luz se dispersa, por ejemplo, alrededor del faro de un coche, con el consiguiente peligro.

El responsable médico de Novovisión, Ramón Gutiérrez, ha dirigido una investigación que ha demostrado cómo se pueden reducir esos efectos no deseados, un trabajo que ha merecido su publicación en la revista estadounidense Virtual Journal for Biomedical Optics.

El equipo de Novovisión, en colaboración con la Universidad de Murcia y la de Granada, ha demostrado con resultados clínicos que estos efectos se producen porque en la intervención "se modifica la forma fisiológica de la córnea", explica Villa, es decir, que se cambia su asfericidad. Se incide así en la importancia de que el láser, "además de reducir las dioptrías, no modifique la forma de la córnea", añade. Para ello, Novovisión cuenta con un software adaptado para el láser de la firma alemana Wavelight AG.

El cero en la graduación no se garantiza, depende de cada paciente

Pero no sólo los pacientes se quejan de los halos nocturnos. También de que al cabo del tiempo notan cómo no se han reducido del todo las dioptrías. "No podemos asegurar el cero en la graduación. Lo que podemos hacer, si es posible, es la reintervención", asegura Villa. La directora de la clínica en Madrid, Pascale Cheviron, explica que a todos los pacientes se les informa de que el cero no puede ser asegurado en ningún caso, pues depende de la fisiología de cada ojo.

Precisamente una apuesta por la personalización, según cada fisiología, es el empeño de esta empresa para el futuro. Junto a la Universidad do Miño (Portugal), desarrolla otra investigación, esta vez para medir en cada ojo la asfericidad exacta que se debe dejar. El doctor Villa explica que lo que se busca es evitar la aberración esférica (la distorsión en la asfericidad) en la córnea, pero también en relación a la distancia con la lente natural del ojo que es el cristalino. El proyecto investigador ha recibido una ayuda pública para su desarrollo entre 2009 y 2011, año en el que deberán comenzar las aplicaciones clínicas.

En un centro como Novovisión, alrededor del 85% de las visitas se deben a la cirugía refractiva por láser y, por tanto, es crucial en los ingresos para la empresa. Pero también hay apuestas por innovaciones en otras patologías. Por ejemplo, en el trasplante de córnea, que, gracias a la técnica conocida como Dsaek, permite "una recuperación muy rápida de la visión", afirma el director de optometría. También aplican el llamado crosslinking para el queratocono (córnea con forma de cono), la cirugía para implantar lentes de plástico en caso de miopías agudas o cuando esté contraindicado el láser, así como intervención para la presbicia (vista cansada), una de las operaciones que con el tiempo y mejora de las técnicas puede tener más aceptación popular.

El renacer de una marca conocida

El grupo Novovisión, nacido en los noventa, tuvo una muerte prematura en 2004. Cuando disponían de más de una decena de centros por toda España, los problemas empresariales llevaron a la disolución de la compañía, pero no de la marca. Los centros cerraron o cambiaron de nombre, pero algunos de los profesionales se quedaron con las clínicas de Madrid y Murcia, además de la de Almería (que aun con la misma razón social es una firma independiente). El grupo está liderado por el oftalmólogo Ramón Gutiérrez, profesor de la Universidad de Murcia, junto a varios socios. En 2009, las firmas de Murcia y Madrid cerraron con una facturación de 2,5 millones de euros, un 11% más que en 2008.

La mayoría de los pacientes que acuden a la clínica lo hacen por el tratamiento láser, que para la miopía puede costar entre 1.000 euros y 1.700 euros por cada ojo. En el caso de la lente intraocular, el precio sube a una horquilla de entre 2.200 euros y 3.000 por ojo. La directora del centro de Madrid explica que la crisis la han notado sobre todo en una reducción de las cirugías con financiación a plazos (a pesar de tener un interés cero a 24 meses). "La gente va ahorrando porque se quiere operar de los ojos. No es una decisión de compra inmediata".

Grupo Novosalud

La clínica quiso aprovechar los espacios de su edificio en el paseo de la Castellana, en Madrid, para dar respuesta a una petición de sus clientes: ampliar las consultas a odontología o dermatología. Así nació, en 2009, Novosalud, un centro de estética para diversificar las actividades del grupo.