Y los escasos fondos públicos que llegan al sector

Moody's ve peligrar la fortaleza de la banca española ante la falta de fusiones

Los retrasos en la consolidación y reestructuración del sector bancario español, junto con la reducida cantidad de fondos públicos que han afluido al sector, ponen en peligro las previsiones iniciales de una mejora sustancial de la fortaleza financiera de los bancos del país, afirma Moody's Investors Service en un nuevo Informe.

Los persistentes retrasos e incertidumbres a este respecto podrían traducirse en presiones sobre los ratings de deuda y depósitos de algunas entidades, principalmente de aquellas que presentan una fortaleza financiera más débil, si no logran mejorar sus perfiles crediticios, advierte Moody's.

La opinión sostenida por Moody's desde mediados de 2009 ha sido que las calificaciones de deuda y depósitos de los bancos españoles deberían resultar relativamente estables, ya que las futuras pérdidas crediticias, especialmente de las entidades cuyos ratings de fortaleza financiera (BFSR, bank financial strength ratings) son más bajos, deberían verse atenuadas no sólo por las inyecciones de capital respaldadas por el Estado, sino también por los beneficios que se prevén de una próxima consolidación a través de fusiones y otros tipos de integración. La agencia calificadora anticipó que esta evolución podría volver a colocar a esas entidades en una situación más sólida y competitiva.

"Hasta la fecha, el ritmo de consolidación y reestructuración ha sido mucho más lento de lo que preveíamos, como lo ha sido también el flujo de fondos públicos hacia el sector financiero español. Nos preocupa que -hasta el momento- no se haya avanzado significativamente en este sentido", señala María José Mori, Assistant Vice-President-Analyst de Moody's y autora del informe.

La intención declarada por el Banco de España de concluir la reestructuración del sistema a finales del primer semestre de 2010 tranquiliza algo, pero la opinión de Moody's sigue siendo cautelosa respecto a las perspectivas de un fortalecimiento efectivo de los fundamentales financieros del sistema en los próximos meses. Esta opinión refleja, en concreto, el papel que han desempeñado los poderes políticos en la aprobación de los proyectos de fusión o integración de cajas de ahorro, factor que ha sido clave en la lenta consolidación de este segmento, mientras que el entorno operativo de España, verdaderamente débil, continúa generando presiones sobre los fundamentales del sector financiero.

Los temores de Moody's se centran, en especial, en las entidades con BFSR por debajo del grado de inversión (es decir, desde D+ correspondiente a un BCA, baseline credit assesment de Ba1, e inferiores). "Estos bancos presentan una situación financiera débil y una necesidad de reestructuración que, en muchos casos, debería ir acompañada de una inyección de capital público. Si los bancos con ratings débiles de fortaleza financiera (BFSR) no son capaces de restablecer sus fundamentales crediticios en el medio plazo como habíamos previsto, sin emprender reestructuraciones importantes o recibir apoyo público, podrían sufrir presión a la baja en sus calificaciones de deuda y depósitos, ya que es muy probable que esas calificaciones se ajusten más a sus perfiles de crédito individuales (representado por sus BFSR), advierte M. José Mori.