Los trabajadores podrían ir a la huelga

Fracasan las negociaciones entre BA y el sindicato del personal de cabina

Las negociaciones entre la dirección de British Airways (BA) y del sindicato Unite, que representa al personal de cabina, terminaron hoy sin acuerdo, lo que abre la puerta a una huelga de estos trabajadores en los próximos días.

La confederación sindical TUC, que ha organizado los contactos, informó de que las negociaciones terminaron sin acuerdo entre las partes y de que no hay programadas nuevas conversaciones.

El personal de cabina de BA votó el mes pasado en favor de convocar una huelga en contra de los recortes salariales y los cambios en las condiciones laborales que propone la dirección de la aerolínea para recortar gastos y reducir las pérdidas económicas.

El sindicato, que aseguró que una eventual huelga no afectará al periodo de vacaciones de Semana Santa, podría anunciar este mismo jueves las fechas de los paros, que comenzarían como muy pronto siete días después del anuncio de la convocatoria.

Brendan Barber, secretario general de la TUC, manifestó que, "pese al prolongado periodo de negociaciones no ha sido posible alcanzar un acuerdo entre British Airways y Unite", y añadió que la confederación "seguirá en contacto con las partes, aunque en estos momentos no esta previsto que se reanuden las negociaciones".

BA aseguró, a través de un portavoz, que sigue abierta a los contactos con los representantes sindicales, aunque reconoció que la posibilidad de llegar a un acuerdo es escasa.

La dirección de Unite se reunirá el jueves para decidir los siguientes pasos, después de que sus afiliados votaran masivamente en dos ocasiones en favor de ir a la huelga en contra de los planes de reestructuración salarial y laboral de la aerolínea.

Unite ya convocó una huelga durante 12 días en el último periodo navideño, pero no pudo llevarla finalmente a cabo porque un tribunal consideró ilegalmente su convocatoria, ya que trabajadores que no estaban en activo participaron en la votación que aprobó los paros.

Tras ese primer intento, las conversaciones con la compañía se reanudaron y se mantuvieron durante siete semanas hasta la jornada de hoy, cuando fue imposible llegar a un acuerdo pese a que los contactos se prolongaron más allá de la fecha límite fijada.

La dirección de la aerolínea, que en noviembre acordó una fusión con la española Iberia, quiere reducir costes con la supresión de 1.200 puestos de trabajo, la reducción de la dotación del personal de cabina en los viajes de larga distancia y la congelación de los sueldos durante al menos dos años, entre otras medidas.

Unite rechazó esta oferta y presentó hoy una oferta alternativa, que incluía una congelación salarial de un año para los trabajadores, un recorte del salario del 2,6 por ciento en 2010 y la oferta a algunos empleados para que trabajen a media jornada.

British Airways informó el mes pasado de unas pérdidas antes de impuestos en el último trimestre de 2009 de 50 millones de libras (57,3 millones de euros o 78,6 millones de dólares).