Videojuegos

El santo grial del rol japonés alcanza su entrega número 13

'Final Fantasy XIII' prolonga el éxito y la influencia iconográfica de la saga de Square

En 1987, la empresa de videojuegos japonesa Square se encontraba al borde del cierre. Su esperanza era un proyecto de juego de rol como otros que estaban triunfando por la época, por ejemplo Zelda o Dragon Quest. Como era su último cartucho, llamaron al videojuego Final Fantasy. El trabajo realizado por Hironobu Sakaguchi consiguió terminar con los apuros de la compañía, que 23 años después lanzará esta semana en Occidente, ante la expectación de millones de seguidores, Final Fantasy XIII.

En rigor, no son 13, sino más de veinte los juegos con esta etiqueta que se han sucedido en las distintas generaciones de consolas. Amparando, además, el sucesivo lanzamiento de series de anime, mangas, muñecos y toda la parafernalia imaginable, destacando antes que nada la repetida presencia de sus personajes en cualquier feria de cultura japonesa que se precie en forma de aficionados disfrazados, en lo que se conoce como cosplay.

La guerra con Nintendo

Las distintas partes de la serie no tienen ninguna continuidad entre ellas

En sus 23 años de historia, en los que ha evolucionado de un jueguito con muñecos pixelados hasta el actual verismo, el papel de la serie en la historia de los videojuegos va más allá incluso de los más de 50 millones de copias vendidas -la cifra exacta es difícil de estimar, dada la variedad de títulos y formatos-. Por ejemplo, la decisión a mediados de los noventa de lanzar Final Fantasy VII -hasta hoy, considerado el juego más influyente de la serie- en Playstation, en lugar de en la correspondiente consola de Nintendo, está considerada como la razón de origen de la superioridad comercial de las consolas de Sony hasta el lanzamiento de la Wii. Durante siete años, Nintendo y Square anduvieron en guerra y aún hoy el nuevo título aparece sólo para Playstation 3 y Xbox 360.

Por cierto que Microsoft pagó por su cuenta en la pasada Superbowl un anuncio presentando el juego al público estadounidense, pese a que no tiene la exclusiva de su venta.

Otro aspecto curioso de los sucesivos Final Fantasy es que en realidad cada juego tiene relativamente poco que ver con el anterior. Esta discontinuidad procede del propio origen de la serie: los agobios económicos de Square hicieron que, tras el éxito de Final Fantasy I, sacaran a toda prisa Final Fantasy II, que en realidad era un proyecto que se estaba desarrollando paralelamente y con el que tenía sólo vagos puntos en común. No hay, por tanto, una secuencia temática, personajes comunes o nada similar, y sólo el Final Fantasy X, publicado en 2001, tiene una secuela directa, llamada simplemente Final Fantasy X-2.

Todos los títulos, eso sí, son lo que se conoce como "juego de rol japonés". El jugador toma el papel de uno de los personajes, generalmente un grupo de justicieros que lucha contra los poderes oscuros que dominan su mundo de fantasía, y se dedica a combatir contra los sucesivos monstruos de turno.

Según quienes han podido ya disfrutar de esta nueva entrega, que salió a la venta en Japón a finales del año pasado y de la que se dice que será desarrollada en distintos capítulos durante toda la próxima década, el juego potencia los aspectos de combate y acción.

La cifra

1.000.000 de copias vendió Final Fantasy XIII sólo en el día de su puesta a la venta en Japón, el pasado 17 de diciembre.