Propuestas de reformas

Barroso plantea que la UE se marque como meta un 75% de tasa de empleo

La Unión Europea debería alcanzar una tasa de empleo del 75% en 2020, según las propuestas de reformas económicas que la Comisión Europea espera presentar el próximo miércoles. Bruselas, además, reitera el objetivo de alcanzar una inversión en I+D equivalente al 3% del PIB y plantea la necesidad de elevar del 31% al 40% el porcentaje de europeos que completan la formación universitaria.

El documento, al que ha tenido acceso CincoDías, sienta las bases de la nueva agenda macroeconómica del club, que este año debe sustituir a la llamada Estrategia de Lisboa (2000-2010). El presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, confía en obtener en la cumbre de finales de marzo el respaldo de los 27 socios comunitarios a su iniciativa, aunque pueden surgir diferencias en cuanto a los objetivos concretos y, sobre todo, respecto evaluación.

El documento de Barroso parte de que "la crisis no es un golpe aislado tras el cual se puede continuar como si nada hubiera pasado". Por el contrario, la CE cree que el modelo económico europeo está en peligro y el Viejo Continente corre el peligro de iniciar un declive progresivo.

Como antídoto, Barroso propone un plan a 10 años con cinco grandes objetivos y nueve iniciativas señeras (desde innovación a lucha contra el cambio climático o reducción de la pobreza).

La tarea más urgente sería elevar la tasa de actividad. En 2000, Europa se propuso llegar a una tasa del 70% en 2010, pero se ha quedado en el 66%. Ahora eleva a 75% el objetivo, pero tiene truco: ya no es para población de entre 15 y 64 años, sino de 20 a 64 lo que permite ganar 40 puntos básicos de entrada.

Millones de euros para innovación

La Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones anunciarán próximamente un plan de investigación e innovación que aspira a movilizar hasta 12.000 millones de euros anuales de capital privado. Para lograrlo, según la estrategia macroeconómica para la próxima década que Bruselas aprobará la semana que viene, la CE y el BEI aportarán como catalizador 1.000 millones de euros. La Comisión espera que esos fondos compensen las dificultades de financiación que encuentran las empresas desde el comienzo de la crisis financiera.