Petróleo

El Brent sube un 0,77% y se sitúa en 76,27 dólares

El precio del barril de crudo Brent subió hoy en Londres un 0,77%, hasta los 76,27 dólares, y mantuvo la tendencia alcista iniciada el martes por el reforzamiento del euro frente al dólar y la recuperación económica de Japón.

El barril de petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, para entrega en abril acabó hoy en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) en 76,27 dólares, 59 centavos más que al término de la sesión anterior, cuando cerró en 75,68.

El precio máximo negociado fue de 76,47 dólares por barril y el mínimo de 75,40 dólares.

A las buenas noticias para la competitividad de la divisa estadounidense, en la que se compra el crudo, y para la economía japonesa, se sumó hoy un informe según el cual las reservas petrolíferas de EEUU aumentaron la semana pasada, lo que frenó ligeramente el fuerte empujón alcista de la jornada anterior.

Hoy se conoció también que el crudo de referencia de la OPEP se encareció el martes un 1,8 por ciento y marcó un precio de 73,06 dólares por barril, el más alto en las dos últimas semanas, según informó hoy en Viena el cártel petrolero.

La apreciación registrada por el "oro negro" de referencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fue menor que la de otros crudos internacionales, que se dispararon el martes: el Brent europeo subió un 4,37 por ciento y el Texas de referencia en EEUU ganó un 3,88 por ciento.

El euro se ha debilitado un 3,9 por ciento frente al dólar, divisa en la que se negocian las materias primas, desde el inicio del año, debido en parte a las preocupaciones sobre la solvencia financiera de la zona euro tras la crisis de Grecia.

Pero las medidas adoptadas por la Unión Europea (UE) para forzar a Atenas a aplicar medidas eficaces para mejorar la salud de su deuda revalorizaron el euro en los últimos días y abarataron en consecuencia la compra de crudo en dólares.

El crudo se sitúa así confortablemente por encima de los 75 dólares por barril que el rey Abdula de Arabia Saudí considera como el precio justo para los consumidores, tanto para consumidores como productores.