Según BNP Paribas

El coste del rescate de Grecia para la UE podría ascender a 320.000 millones de euros

Europa quizá necesite desembolsar hasta 320.000 millones de euros si decide rescatar a Grecia, porque abriría la puerta al salvamento de otros países con problemas financieros, según BNP Paribas.

"Un plan de rescate que tenga posibilidades razonables de éxito debería cubrir a todos los candidatos más probables, y tendría que ser grande", dijo Paul Mortimer-Lee, director mundial de economía de mercado para BNP en Londres. "El tamaño importa cuando se intenta ahuyentar a los especuladores y confortar a los bonistas nerviosos".

Para hacer el cálculo, Mortimer-Lee utilizó el 20% del producto interno bruto como regla general, basándose en los paquetes recientes del Fondo Monetario Internacional. Y también tiene en cuenta la ayuda proporcionada a la aseguradora American International Group Inc., el mayor rescate de Estados Unidos, que costó 182.000 millones de dólares.

La semana pasada, los líderes europeos se comprometieron a garantizar la estabilidad de la eurozona, aunque no nombraron medidas específicas para ayudar a Grecia. Los bonos de España y Portugal han caído por temor a que esos países también tengan problemas para reducir sus déficits. "No es de sorprender que el apoyo dado hasta ahora a los países europeos periféricos haya sido principalmente moral", dijo Mortimier-Lee. "Como dicen, prometer no empobrece, pero un rescate convincente sí que costará".

Bruselas, dispuesta a coordinar el rescate

Por su parte, la Comisión Europea insistió hoy que vigilará de cerca que el Gobierno de Atenas aplique las medidas de ajuste a las que se ha comprometido para rebajar en 2010 su déficit cuatro puntos porcentuales (del 12,7% al 8,7%). Si el plan fracasa y finalmente es necesario rescatar a Grecia de la quiebra, el Ejecutivo comunitario afirmó que elaborará un marco europeo para coordinar la actuación de los Estados miembros.

"La Comisión Europea va a seguir muy de cerca de manera regular las medidas propuestas por el Gobierno griego y su impacto presupuestario con el objetivo de ayudar a las autoridades griegas a aplicarlas para lograr los objetivos de déficit público", dijo el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, tras la reunión semanal del colegio de comisarios.

En caso de sea necesario un rescate para evitar la insolvencia de Grecia, el portavoz insistió en que "tenemos los medios y los instrumentos necesarios para salvaguardar la estabilidad financiera de la eurozona". "En este caso, la Comisión está dispuesta a poner en marcha un marco europeo para coordinar la acción", señaló Altafaj, que subrayó que de momento el Gobierno de Atenas no ha pedido ayuda financiera y no precisó qué medidas concretas de rescate se adoptarían ni el reparto de la carga entre los Estados miembros.

Los ministros de Economía de la UE pidieron este martes a Grecia que de aquí al 16 de marzo prepare nuevas medidas de ajuste por si fracasa su plan anticrisis. Entre las medidas que la UE podría exigir a Atenas se encuentra el aumento del IVA y de los impuestos sobre la energía y la creación de una nueva tasa sobre productos de lujo.

Al mismo tiempo, la oficina estadística comunitaria, Eurostat, ha pedido información a Grecia sobre el uso, con la ayuda del banco de inversión Goldman Sachs, de instrumentos financieros derivados para maquillar su nivel real de deuda y espera una respuesta para el viernes. El portavoz dijo que la Comisión todavía no tiene una opinión definitiva sobre si el uso de estos instrumentos era legal en el año 2001. Y reiteró que Bruselas no descarta investigar a otros Estados miembros si se confirma si utilizaron estos derivados.

El Ejecutivo comunitario está convencido de que los Gobiernos de la UE aceptarán ahora, tras las falsedades griegas, su propuesta de dar a Eurostat más poderes para que pueda auditar directamente las cuentas públicas de los Estados miembros en caso de sospechas sobre la veracidad de los datos, pese a que el Ecofin rechazó una propuesta similar presentada en 2004. "La fiabilidad y la transparencia de los indicadores principales sobre las finanzas públicas es crucial", señaló Altafaj.

Al ser preguntado por el impacto que las medidas de ajuste exigidas por Bruselas pueden tener en una fuerte caída del crecimiento económico de Grecia en 2010, el portavoz explicó que "no es posible mantener un crecimiento sostenible ni garantías de crecimiento y de empleo adecuadas si aumenta de forma desproporcionada el gasto público". "Esto supone una hipoteca para las generaciones futuras que tiene también un coste mucho más elevado que las decisiones que se toman en términos de gasto e ingreso público en tiempos de crisis", señaló.