La cadena mantiene resultados en 2009

Fiesta Hoteles revisa su plan estratégico por la crisis y aminora su crecimiento

Fiesta Hotel Group, la cadena hotelera propiedad de la familia Matutes, está revisando su plan estratégico "para crecer de una forma más lógica". La cadena, que logró mantener los resultados en 2009, reduce el ritmo de aperturas de hoteles propios y aplaza el objetivo de los 450-500 millones de ingresos en 2012.

Incluso en las cadenas hoteleras más saneadas y con mayor capacidad financiera la crisis está provocando un replanteamiento de objetivos para los próximos años. La compañía que dirige Abel Matutes Prats, que cuenta con 51 hoteles en cartera (todos en propiedad, a excepción de tres), reducirá un 30% el ritmo de aperturas de hoteles propios. De hecho, la única apertura prevista para 2010 es un Gran Palladium en Salvador de Bahía (Brasil), de 650 habitaciones. Jamaica, México, Brasil y Costa Rica son países donde Fiesta ve posibilidades de crecer.

El plan estratégico de Fiesta Hotel Group preveía también alcanzar los 450-500 millones de facturación en 2012 y multiplicar por 2,5 veces la rentabilidad actual. La adaptación del ritmo de crecimiento a la situación del mercado hacen que estos objetivos se vayan a aplazar.

Marcas

Fiesta Hotel Group es la cadena hotelera del Grupo de Empresas Matutes (GEM) y tiene presencia en España, Italia, Jamaica, República Dominicana, México y Brasil. Tiene un amplio portfolio de marcas: The Royal Suites, Palladium Hotels & Resorts, Ayre, Fiesta Hotels&Resorts, Mallorca Rocks y Hotel Rural Sa Talaia.

"El año 2009 ha sido difícil para todo el mundo", explica Abel Matutes Prats, director general de Fiesta. "No obstante, para nosotros ha sido un año significativamente mejor de lo que podía haber sido". A falta del cierre definitivo del ejercicio, la cadena obtuvo "algo más" de 300 millones de euros en ingresos en 2009 y un resultado de 65 millones. Matutes asegura que la cadena ha incentivado la compra anticipada. Así, la compañía ha repetido los resultados de su mejor año, que fue 2008, si bien en 2009 se benefició para ello de la apertura de algunos hoteles más.

"En los últimos diez o doce años los precios de las habitaciones no habían dejado de crecer. La industria pensó que esa subida de precios iba a continuar. Nosotros no hemos bajado precios pero hemos incentivado la compra anticipada", comenta Matutes. "Mucha gente de la competencia tiró los precios. Fiesta no lo tuvo que hacer y eso nos ha llevado a no entrar en guerra de ofertas", añade el director general.

Sobre la situación del turismo en España, Matutes asegura que el formato de sol y playa necesita de un pacto de Estado entre las administraciones y el sector para que "no termine siendo residual" dentro de la industria. La competencia de Turquía, Túnez o Egipto es preocupante, en su opinión, para España.

El grupo se abre a la gestión

El crecimiento vía hoteles propios se reducirá, pero Fiesta está abierta a ganar peso en el terreno de la gestión. En la actualidad, la cadena sólo tiene tres de los 51 hoteles bajo esta fórmula (un Fiesta y dos Ayre). La ventaja de la gestión es que no necesita una inversión importante y que permite agilidad para aprovechar en el momento las oportunidades que surjan en el mercado. Fiesta prevé que una fuente importante de crecimiento en los próximos años venga de esta fórmula de negocio. De hecho, en los próximos tres años contempla que el número de hoteles en gestión pase de los tres actuales a los 20.

"Ahora estamos en un momento de sobreoferta", comenta Matutes, por lo que aparecen en el mercado oportunidades que es interesante aprovechar. Ya lo están haciendo en algún caso y Fiesta acaba de firmar un acuerdo para incorporar un hotel en gestión en Madrid, concretamente en la zona de Atocha.