En función con los kilómetros de carreteras

La DGT instalará entre 150 y 200 nuevos radares fijos cada año

El director general de Tráfico, Pere Navarro, señaló hoy que la DGT tiene previsto instalar entre 150 y 200 radares fijos cada año hasta alcanzar un número de puntos de control que "esté relacionado con la longitud de la red de carreteras", aunque no concretó ninguna cifra porque afirmó que el "debate no está cerrado".

Durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, señaló que "el incremento" en el número de radares que controlan la velocidad de los conductores en las carreteras "ha de hacerse poco a poco" y "no puede ser un crecimiento ilimitado", por lo que abogó por poner un tope relacionado con los kilómetros de carreteras, tal y como se está debatiendo en otros países europeos.

"Nos gusta el mensaje de que, en un momento dado, si quieres más radares vas a tener que quitarlos de un sitio para ponerlos en otro", subrayó. Actualmente, hay 521 puntos de control fijos en las carreteras, por los que van rotando 281 radares. El objetivo inicial de Tráfico era alcanzar los 2.000 radares fijos y móviles para 2012, según señaló el director en varias ocasiones el año pasado.

"Cómodo" con los radares en las autopistas

Asimismo, Navarro señaló que se siente "cómodo" con que haya un radar "en una recta de una autovía", porque la función de los puntos de control es precisamente que "las velocidades se cumplan". En este sentido, insistió en que "no pasa nada" porque haya un radar en una recta "para que la gente se acuerde de que la velocidad máxima es 120 kilómetros por hora". Igualmente, señaló que "la única solución -al problema de la velocidad- son los radares".

Por ello, subrayó que "no es exactamente" cierto que haya que instalar los radares en las carreteras secundarias, en lugar de en las vías principales porque se "necesita una cierta intensidad de tráfico", que fijó en 6.000 vehículos cada día, para que "esté justificada la inversión" de instalar un radar fijo. Por contra, abogó por controlar este tipo de carreteras secundarias mediante radares móviles o con vigilancia de agentes.

Por otro lado, señaló que se está en "mínimos históricos" de accidentes de tráfico, a pesar de que cuando se pregunta a la gente, las respuestas hacen pensar "que es cuando más víctimas hay", lo que, a su juicio, significa que el nivel de concienciación ha aumentado en los últimos años. Además, señaló que la DGT prepara un nuevo Plan Nacional de Seguridad Vial 2010-2020 que incluirá medidas concretas hasta 2015.

Respecto al consumo de alcohol, Navarro indicó que sigue siendo un "problema" y destacó que la Guardia Civil de Tráfico detectó en 2009 un total de 102.000 positivos de conductores que superaban el límite permitido y que ese año se abrieron 17.000 diligencias por delitos de alto consumo de alcohol al volante.

El director de la DGT también habló de la importancia de los accidentes de tráfico que se producen durante el trabajo o cuando se va a él. En este sentido, indicó que el año pasados e produjeron alrededor de 81.000 accidentes de tráfico in itínere (al o o volver del trabajo) o durante horario laboral, "224 cada día", apuntó.

El proceso sancionador era un "lío"

Sobre la última reforma de la Ley de Tráfico, que entrará en vigor en su mayor parte en mayo, indicó que el procedimiento sancionador antes "era un lío" y justificó la reforma, ya que la obligación de la Administración es "hacer sencillo lo complicado". En este sentido, subrayó que antes el 30 por ciento de los conductores, precisamente "los que más infringían", no pagaban sus multas y un expediente se podía demorarse dos años, mientras que con los cambios introducidos en la ley se cerrarán en "un máximo cinco meses".

Concretamente, respecto a la disposición de la norma que establece que el importe de las sanciones "se destinará íntegramente a la financiación de actuaciones y servicios en materia de seguridad vial, prevención de accidentes de tráfico y ayuda a las víctimas", Navarro señaló que los fondos de las sanciones "iban ya a seguridad vial" y se seguirán destinando a "programas para seguridad vial" y no exclusivamente a "subvencionar a las víctimas".

Asimismo, el máximo responsable de la DGT señaló que las cifras de accidentalidad llevan "seis años descendiendo" y que desde que se puso en funcionamiento la "nueva política de seguridad vial", en la que incluyó el carné por puntos o la reforma del Código Penal, fallecen en las carreteras alrededor de 2.000 personas menos al año, lo que implica pasar de 11 muertos diarios en 2003 a 5,2 en 2009.

Dvuelta critica el carácter "eminentemente recaudatorio" de la política de la DGT

Dvuelta, empresa que gestiona recursos de multas, acusó hoy a Pere Navarro del carácter "eminentemente recaudatorio" de la política de la Dirección General de Tráfico (DGT) e insistió en que los límites de velocidad de la red viaria española "están sometidos a la previsión financiera de ingresos de la DGT".

En un comunicado, apuntó que Navarro, que esta mañana intervino en el Forum Nueva Economía, omite que para la DGT "existe un nivel de aceptable de alcoholemia con el que es legal conducir". "Venimos reclamando desde hace casi cuatro años un nivel de cero gramos de alcoho en sangre para poder conducir", apostillo. Finalmente, lamenta que el responsable de tráfico crea que "el núcleo duro de la siniestralidad sea la velocidad, el casco, el cinturón y el alcohol, cuando entre todas esas causas de fallecimientos no llegan ni a la mitad del principal factor de siniestralidad, las distracciones (42%).