Podría aplazarse la devolución a un máximo de 6 años

La banca acreedora de Sos responde esta semana a su plan de refinanciación

Los bancos acreedores de Sos van a presentar esta semana su respuesta al plan de reestructuración de su deuda, que ronda los 1.300 millones de euros. La banca estaría satisfecha si se pospone la devolución de los créditos en un plazo de cinco o seis años, frente a los ocho que pretendía Sos. Una de las posibles trabas sería la conversión de las participaciones preferentes.

Otra semana clave para el grupo Sos. La compañía de alimentación recibirá esta misma semana la respuesta de los bancos acreedores al plan de reestructuración que presentó el pasado mes de octubre. Y no es tarea fácil.

Sos tiene que convencer a medio centenar de entidades financieras, a las que adeuda alrededor de 1.300 millones de euros, en un entramado que engloba tanto acuerdos bilaterales como un préstamo sindicado. Según señalan fuentes conocedoras de las operaciones, los acreedores están satisfechos con el rumbo que ha tomado la compañía. El nuevo equipo directivo, encabezado por Mariano Pérez Claver, ha dado un giro de 180 grados a la gestión que llevaban a cabo los hermanos Jesús y Jaime Salazar.

Uno de los primeros pasos fue llegar a un acuerdo, denominado stand still, para dejar en punto muerto la devolución de la deuda. Es decir, hasta el próximo 15 de marzo, Sos sólo tiene que pagar a las entidades financieras los intereses y no el principal de los préstamos. Un acuerdo que le ha permitido un colchón de liquidez, hasta que logre un acuerdo definitivo, y que se suma a la reciente obtención de una línea de crédito de cerca de 45 millones.

DEÓLEO 0,02 -7,48%

El siguiente acto se escenifica esta semana. Todo hace indicar que los bancos pondrán sobre la mesa un recorte en los plazos de amortización de la deuda. Según las citadas fuentes, Sos propuso posponer el pago en un plazo aproximado de ocho años. Pero los bancos prefieren no mirar tan lejos y recortar esa propuesta en dos o tres años.

De esta forma, en los próximos días se podría lograr un acercamiento de posiciones entre Sos y el denominado steering committee, es decir, el grupo de entidades financieras que encabeza las negociaciones, entre las que están Banco Popular, BBVA, Rabobank y Calyon.

Pero el acuerdo podría posponerse más allá del 15 de marzo, por lo que no hay que descartar un nuevo proceso de stand still. Consensuar un plazo definitivo no parece tarea imposible. Más complicados son, sin embargo, los puntos que no dependen al 100% de las entidades financieras. Por ejemplo, la conversión en acciones de las participaciones preferentes. A finales de 2006, Sos colocó en el mercado 300 millones de euros en participaciones preferentes, que ahora pretendería convertir en capital. Sin embargo, buena parte de estas participaciones está en mano de particulares y su comportamiento -si desearán o no la conversión- es imprevisible.

No hay que olvidar, que Sos pretende dar un fuerte recorte a su deuda y reducirla a la mitad en dos años. Para ello, ha puesto en marcha la desinversión de todos los negocios que no estén vinculados al aceite. Como parte de este proceso, está a punto de cerrar la venta a Sovena del olivarero Proyecto Tierra por entre 80 y 100 millones de euros.

Además, ultima la venta de negocios menores como las salsas Louit y de sus fábricas, en las que permanecería en alquiler. Sin embargo, la gran operación sería la venta de su división arrocera, por la que pide un mínimo de 200 millones de euros y por la que ya ha abierto el proceso de venta.

La cifra

1.300 millones de euros adeuda Sos a las entidades financieras. Una suma que pretende reducir a la mitad en dos años.

El puzle crediticio de la firma aceitera

Lograr un pacto con su banca acreedora es para Sos un proceso similar a la construcción de un complejo rompecabezas. No en vano, la reestructuración de su deuda de 1.300 millones conlleva poner de acuerdo a medio centenar de entidades financieras, entre ellas los principales bancos españoles. Sin olvidar que sus principales accionistas son cajas de ahorros. Por ejemplo, las cajas andaluzas -que llevan años en accionariado del grupo de alimentación- o Caja Madrid. De hecho, la entidad madrileña es a día de hoy el principal accionista con el 10% del capital.

De los 1.300 millones que adeuda Sos, la mayor parte corresponden al fuerte desembolso que tuvo que realizar para adquirir a Unilever su división de aceite Bertolli. Una operación que le permitió convertirse en la primera empresa del sector del mundo. Para ello firmó en julio de 2008 un crédito de 994 millones de euros, de los que ya ha amortizado 300 gracias a la venta de la división galletera Cuétara.

En este crédito, Sos se apoyó en 35 entidades financieras, entre cajas de ahorro y bancos nacionales e internacionales. A estos se suman alrededor de 15 entidades con las que Sos mantiene acuerdos bilaterales. Y con cada una de ellas, los plazos de amortización y las garantías son diferentes.