Une sus fuerzas a otros cinco proveedores

AENA se instala en Bruselas para influir en la nueva normativa aérea

AENA ha abierto una representación oficial en la capital comunitaria para seguir en primera fila la integración de los sistemas europeos de gestión del tráfico aéreo que revolucionará el sector durante esta década. El organismo español ha cerrado filas con sus homólogos francés, alemán, italiano, británico y escandinavos, un "equipo" que controla el 80% del tráfico aéreo europeo.

ENA se instala en Bruselas para influir en la nueva normativa aérea
ENA se instala en Bruselas para influir en la nueva normativa aérea

La inauguración oficial de la delegación de AENA en Bruselas tuvo lugar el pasado 27 de enero, aunque su responsable, Juan Ignacio Macho Baena, explica durante una entrevista con CincoDías que se encuentra operativa desde septiembre de 2009.

Los cuatro meses transcurridos desde entonces le han permitido a Macho Baena (1979), jefe de Departamento de Asuntos Europeos de AENA, abrir los cauces con su interlocutor principal, la Comisión Europea, y tender los primeros hilos hacia el Parlamento Europeo, un legislador mucho más poderoso tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.

La delegación española comparte instalaciones en el barrio europeo de Bruselas con los principales proveedores de servicios de navegación del continente: DFS (Alemania), DSNA (Francia), ENAV (Italia), NATS (Reino Unido) y Noracon (países de Escandinavia, Austria e Irlanda). Entre los seis, controlan 16 millones de movimientos al año, el 80% del tráfico aéreo en Europa.

Su nombre de guerra extraoficial es A6. Y aspiran a convertirse en una fuerza determinante en el proyecto de implantar antes de 2020 una red europea de gestión del tránsito aéreo (Sesar).

"Aquí, en Bruselas, no sólo se prepara la legislación de nuestro sector sino que se está definiendo también el futuro de la navegación europea", explica Macho en la sede comunitaria de AENA, una oficina moderna y austera, cuyo único lujo es la distancia hasta el edificio Berlaymont, sede de la Comisión: apenas cinco minutos a pie.

Las razones logísticas, precisamente, han contribuido a la decisión del gestor de los aeropuertos españoles y de la navegación aérea de contar con una sede permanente en Bruselas. "Las reuniones en la capital comunitaria son cada vez más frecuentes por lo que se reducen costes teniendo aquí a una persona de manera permanente", afirma Macho.

Macho señala que con la creación del llamado cielo único europeo, que supondrá la desaparición de las fronteras en el espacio aéreo, "el ámbito de decisión se ha traslado a Europa". Y por ese motivo, "en la medida de lo posible, hay que tratar, de influir en la legislación para no encontrarnos con normas que no tengamos capacidad de aplicar".

Aunque pertenece a una generación de españoles que ya no parece tener miedo a la palabra lobby, Macho precisa que su actividad de presión en Bruselas "no tiene fines comerciales".

74 millones de euros y 95 proyectos en Europa

El desembarco de AENA en Bruselas se ha producido a raíz de la creación de la empresa conjunta Sesar, encargada del futuro sistema europeo de navegación. El consorcio cuenta con un presupuesto global de unos 2.100 millones de euros y cuenta con la presencia de dos compañías españolas, AENA e Indra. En marcha desde julio del año pasado, Sesar logrará, según sus promotores, multiplicar por tres la capacidad del espacio aéreo europeo y reducir un 10% el impacto de cada vuelo al permitir rutas más directas. El macro programa se compone de 300 proyectos. AENA ha logrado participar en 95 y lidera 16 de ellos, con una cartera valorada, según la compañía, en 74,6 millones de euros. La fase de desarrollo de Sesar durará hasta 2016 y la de despliegue, hasta 2020.