Registra un crecimiento del 35% en el último año

La crisis impulsa el mercado de alquiler de vestidos de novia

Alrededor de 4.150 mujeres han optado desde 2007 por alquilar su vestido de novia, una alternativa que en el último año supuso un crecimiento del 35%, explicó a Efe Olga Frades, propietaria de Innovias, empresa creada en 2007 y pionera de este negocio.

Una modelo luce un traje de novia
Una modelo luce un traje de novia

Innovias, que según su propietaria es aún poco conocido, logró una cuota del 2% del mercado español total de vestidos nupciales.

La idea de crear este servicio es "aún poco conocido", según Olga Frades, no estuvo vinculado a la aparición de la crisis, sino a buscar un servicio para mujeres, "para uno de los días más importantes de su vida", similar al existente para los novios.

Para poner en marcha este negocio hizo falta una inversión de en torno al millón de euros que tuvo que salir de los propios bolsillos de los dueños debido a los impedimentos que tuvieron para obtener un crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Una vez abierta la primera tienda en Madrid, el "crecimiento fue tal" que a los pocos meses se vieron en la necesidad de trasladarse a otro local cuatro veces más grande. A partir de entonces, abrieron más tiendas en Valencia (agosto 2008), Jerez y Burgos (septiembre 2009) y Mallorca (diciembre 2009). Además, en marzo abrirán tiendas en Barcelona y en Sevilla, y antes de final de año esperan la apertura en Santiago de Chile y Lisboa.

El año pasado, la cadena facturó sólo con las tiendas de Madrid y Valencia -las demás tiendas abrieron a partir de septiembre- unos 2 millones de euros, lo que representa un 35% más que en 2008, siendo la tienda de la capital la que más ingresos generó, con un 72,9% de la facturación total.

Frades considera que la crisis lejos de afectarles ha beneficiado a su negocio, ya que se han "racionalizado los hábitos de consumo" y muchas mujeres de "buen nivel económico", que en otros momentos no habrían alquilado su vestido de novia, se han replanteado el producto y el servicio gracias a "la búsqueda del gasto inteligente", ya que pueden gastar hasta cinco veces menos.

Además, el que el vestido sea de alquiler no implica que haya sido usado antes ni que esté en mal estado, ya que sólo se arrendan la primera y segunda puestas y la tienda se encarga de la limpieza y el mantenimiento de los vestidos.

La tienda que abrirán en Lisboa seguirá esa misma línea, pero en la de Santiago de Chile "la filosofía será diferente", asegura Frades, ya que allí se alquilarán los vestidos que se van retirando de España para alquilar la tercera y cuarta puestas.

Acerca del futuro del negocio, Frades está a la espera de la acogida que tenga el producto en Portugal, pero asegura que "no hay más límites para la expansión que el número de bodas que se celebren".