Ir al contenido
_
_
_
_
También en Reino Unido y EE UU

Santander quiere ganar cuota con la reestructuración de las cajas

Santander se ha fijado como uno de los objetivos para este año ganar cuota de mercado en España, Reino Unido y EE UU. Para el mercado nacional quiere aprovechar "las oportunidades" que le brinda la reestructuración de las cajas, explicó Alfredo Sáenz en la convención de directivos. El grupo se prepara ya para superar los 15.000 millones de beneficio en cinco años.

El presidente de Santander, Emilio Botín, volvió el viernes a presumir de los logros obtenidos por el grupo en los dos últimos años. El auditorio era el más receptivos a estos mensajes. Un millar de directivos que, como todos los años se dan cita al cierre de cada ejercicio para que la cúpula les transmita las grandes líneas estratégicas de los siguientes 12 meses. Botín aseguró que Santander era el "único banco del mundo que en los dos últimos años había mantenido beneficios y dividendo" -ganó 8.943 millones y repartirá 4.919 millones en dividendo, aunque el dividendo por acción cae un 7,8%-.

El objetivo del grupo es seguir creciendo y convertirse en número uno en países en los que no lo es aún y ya cuenta con potencial suficiente, como en Reino Unido. En la convención de directivos, de hecho, el consejero delegado, Alfredo Sáenz, ya habló de los planes para los próximos cinco años. Y tanto Botín como él parecían incluirse en su ejecución, explican asistentes al acto celebrado en la Ciudad Financiera de Boadilla.

Sáenz fue el que marcó las líneas de trabajo para los directivos. Afirmó que el grupo "aprovechará las oportunidades que se presenten con la reestructuración de las cajas". Dicho de otra forma, quiere ganar la cuota de mercado en España que inevitablemente perderán las cajas tras sus fusiones. Santander ganó en España 2.012 millones, un 5,5% más que un año antes.

El grupo aspira a estar en cinco años en la liga de los que ganan 15.000 millones

Pero, con una cuota del 10%, ha perdido peso en créditos respecto a las cajas, al caer sus préstamos un 5% respecto al ejercicio precedente.

En general, y pese a la compleja situación por la que atraviesan algunas entidades de ahorro, este sector sigue ganando cuota de mercado a los bancos tanto en créditos como en depósitos. Y Santander quiere llevarse una parte del pastel que dejarán estas instituciones tras su ajuste. El objetivo fijado es ganar clientes y mejorar su vinculación con el banco, únicas formas de crecer en un país en recesión y con un aumento del paro.

En Reino Unido, país en el que también cuenta con una cuota de mercado del 10%, aprovechará las oportunidades que se presenten, pero en este caso también con compras, según ha reiterado Botín tanto en la presentación de los resultados del grupo como el viernes pasado. La filial estadounidense Sovereign iniciará este año su despegue una vez que se prevé que abandonará las pérdidas. Para lo que se iniciarán agresivas campañas comerciales. "Sovereign será el nuevo Abbey estadounidense", aseguró Botín.

Siguiendo con los símiles futbolísticos que tanto les gusta utilizar a los banqueros, Sáenz aseguró que una vez que Santander ha superado la barrera de los 10.000 millones de ganancias -sumando los 2.500 millones de provisiones voluntarias que realizó en 2009- en los próximos cinco años les toca jugar en la liga de los 15.000 millones, beneficio que no ha obtenido ningún banco, pero que según el ejecutivo lo conseguirán los grandes grupos, sobre todo estadounidenses una vez que se estabilicen los mercados.

El banquero: "Ana, ¿por qué Banesto no cierra los sábados?"

Banesto está demostrando su independencia frente a su matriz, Santander. Durante 2009, la red de Santander optó por no cerrar oficinas en España, algo de lo que presumió Emilio Botín en la presentación de resultados del grupo el pasado 4 de febrero. Banesto cerró 142 sucursales sobre un total de 1.915, al estar situadas en pequeñas zonas rurales. El viernes también presumió de que Santander era un banco pionero, incluso, dijo, en el cierre de oficinas los sábados. Y, ni corto ni perezoso preguntó a su hija, presidente de Banesto, ¿por qué no hacia lo mismo?. El banquero aseguró que la plantilla estaba muy contenta con esta medida, y añadió que era bueno que los empleados estuvieran contentos.

Archivado En

_
_