Las ventas se hunden un 12%

La patronal de bebidas alcohólicas prevé más fusiones

Los fabricantes de bebidas espirituosas van a afrontar un 2010 marcado por fusiones, absorciones e intercambios de marcas. Así lo cree FEBE, la patronal de la industria, tras confirmar que 2009 concluyó con una caída de ventas del 12%. Para 2010 prevé una nueva reducción del 10%. FEBE también critica el previsible impacto de un alza de los impuestos especiales.

En un año que volverá a ser complicado, los fabricantes de bebidas espirituosas no tienen otra alternativa que acelerar las operaciones corporativas. El director de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), Jaime Gil Robles, asumía ayer que las empresas del sector se verán envueltas este año en "fusiones, absorciones y cambios de marcas" para hacer frente a la caída de ventas del sector. Además, reconoce que el sector está inmerso en los últimos meses en un proceso de "reestructuración".

No en vano, 2009 fue el sexto ejercicio consecutivo con descensos en los volúmenes de ventas. Y la tendencia parece ser irreversible, al menos a corto plazo. En concreto, la reducción del consumo se elevó el pasado año hasta el 12%. En parte, ha estado marcada por la negativa evolución del turismo, ya que el 13% del gasto de los turistas en España se destina a bebidas alcohólicas.

Esta caída se ha visto reflejada en una reducción del 11,5% en la recaudación fiscal a través del impuesto especial sobre en alcohol. En concreto, las arcas estatales han reducido sus ingresos por esta materia desde 810 millones de euros en el conjunto de 2008, hasta los 645 durante los 11 primeros meses de 2009.

El responsable de FEBE prefiere no desvelar en qué medida se ha recortado la facturación del sector, en el que figuran multinacionales como Pernod Ricard o Diageo. Jaime Gil Robles tan sólo apunta que el descenso ha sido inferior a la caída en volumen. Lo que sí recalca es que los productores de espirituosas no son optimistas de cara a los próximos meses. Su previsión inicial pasa por una reducción adicional de su volumen de ventas del 10%. Este porcentaje incluye el alza del IVA previsto para el próximo junio, desde el 16% al 18%.

Pero el sector teme una nueva vuelta de tuerca a la fiscalidad del alcohol. Gil Robles señala que la Dirección General de Tributos está contemplando todas las posibilidades. "Necesitan recaudar, pero nosotros les transmitimos que no pongan el foco sólo en la recaudación sino en el efecto que pueden provocar en la hostelería", apunta. Como ejemplo, Gil Robles señala que actualmente cada litro de alcohol tienen un gravamen de 8,30 euros. Es decir, cualquier botella de whisky con una graduación alcohólica de 40 grados soporta un impuesto especial de 2,32 euros.

En cuanto al previsible impacto en la hostelería de la inminente prohibición de fumar en espacios públicos cerrados, Gil Robles no prevé una reducción del consumo de bebidas espirituosas basándose en lo ocurrido en otros países de la UE. El director de FEBE también valora positivamente la prohibición en Cataluña y Galicia de las ofertas de dos copas por una, ya que en su opinión no fomentan el consumo responsable.

La marca blanca se cuela en los súper

Hasta ahora las marcas blancas eran prácticamente inexistentes en el sector de las bebidas espirituosas. Sin embargo, la crisis ha dado un giro que el sector no esperaba. El director de FEBE asume que en el último año el avance de estas marcas del distribuidor alcanza el 40%.

Sin embargo, recalca que aún tienen un peso insignificante en el sector, ya que copan menos del 1% del mercado. Pese a todo, Gil Robles asume la tendencia en un sector donde las marcas parecían imbatibles.