Para tratar la deuda pendiente de 120 millones

Marsans y la banca mantienen las conversaciones sobre la deuda

Representantes del grupo Marsans, propiedad de Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, y de la banca acreedora mantuvieron ayer una reunión a través de videoconferencia para tratar la deuda pendiente de 120 millones de la compañía con las entidades financieras. Según fuentes financieras las partes acordaron mantener las conversaciones sin haber concretado nada.

Además de la deuda pendiente, Marsans trata de incluir en las negociaciones la obtención de un crédito de 40 millones que la compañía necesita para mantener la actividad. Según informó Europa Press aludiendo a fuentes conocedoras de las conversaciones, las entidades se han fijado un "plazo prudencial" para alcanzar un acuerdo, aunque no tiene fecha límite.

La banca ha exigido en anteriores reuniones a Marsans más visibilidad sobre las cuentas presentadas. Los bancos sostienen que buena parte de la liquidez de la que ha ido disponiendo Marsans se ha ido canalizando hacia algunas de las empresas del grupo, explicaron a este diario fuentes financieras. Sólo en Air Comet se han inyectado 143 millones para intentar salvar la aerolínea, algo que finalmente no se produjo. Esta inyección de liquidez en la aerolínea se llevó incluso hasta el extremo de vaciar la caja de otras empresas del grupo, uno de los aspectos que disuade a la banca.

En las últimas semanas varios consejeros de Viajes Marsans, cabecera del grupo, han dimitido. Gerardo Díaz Santamaría, consejero delegado de Trapsa, e Ignacio Pascual de Riva, vicepresidente y consejero delegado de Air Comet, hijos de los propietarios de Marsans, han sido los últimos en cesar como miembros del consejo de administración. Con anterioridad dejaron el consejo José Félix de Rivera García Manzano, Emilio Novela Berlín y Carlos de Borbón Dos Sicilias y de Borbón.

Liquidez desviada

La banca acreedora de Marsans sostiene en las negociaciones que mantiene con la compañía para refinanciar su deuda que el grupo ha canalizado la liquidez de la que disponía a otras empresas del grupo. Sólo en Air Comet se inyectaron 143 millones.