Se celebra en la Cámara de los Lores

Empresarios británicos y españoles se alían para buscar salidas a la crisis

Una veintena de directivos de alto rango de empresas británicas y españolas se reúnen hoy en el Parlamento de Londres con políticos de ambos países para intentar facilitar las inversiones y buscar maneras de salir de la crisis.

El encuentro, celebrado en una sala de la Cámara de los Lores, ha sido organizado por la Cámara Británica de Comercio (BCC) en España, coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea, y es el primero de este tipo que tiene lugar en la sede parlamentaria.

La presencia de algunos de los principales hombres y mujeres de negocios de España y el Reino Unido y la implicación de diputados de varios partidos muestra no sólo la relevancia de la reunión, sino también la preocupación existente por el actual contexto económico.

"Queremos asegurarnos de que los canales de comunicación con los Gobiernos están abiertos", afirmó en una rueda de prensa previa la presidenta de la BCC y representante de Burberry en España, Karen Stock.

Entre otros, participan en la cita los directores o consejeros delegados del Abbey-Santander, António Horta-Osório; Iberia, Antonio Vázquez; FCC, Baldomero Falcones; Teléfonica, Calos López; la Caixa, Juan María Nin; o Ferrovial, Nicolás Villén.

El director general de la Caixa, Juan María Nin, ha defendido hoy en una reunión con empresarios y políticos españoles y británicos en Londres "la solvencia" de la economía de España y ha reclamado "la confianza que se merece".

Entre los británicos, están presentes el CEO (consejero delegado) de British Airways, Willie Walsh, el de la aseguradora médica BUPA (Sanitas), Ray King, y Robin Phillips, del banco HSBC.

En representación del Gobierno británico se encuentran el secretario de Estado para Europa, Chris Bryant, y el de Comercio, Mervyn Davies of Abersoch, mientras que, por parte española, acuden los diputados Félix Larrosa, Soledad Becerril y Jordi Xuclá.

Uno de los moderadores del evento, el lord británico Daniel Brennan, señaló la importancia de estrechar los vínculos entre dos países que, aunque tal vez en los últimos años se hayan distanciado por sus respectivas políticas exteriores, en la actual situación de crisis comparten muchas circunstancias.

Los dos se han visto gravemente afectados por la recesión y han visto cómo explotaban sus burbujas inmobiliarias, si bien en el caso de España ésta llegó a suponer más de un 15 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB), frente al 9 por ciento en el Reino Unido.

En contrapartida, Gran Bretaña, que acaba de salir técnicamente de la contracción con un crecimiento del 0,1 por ciento en el último trimestre de 2009, es mucho más dependiente del sector financiero y ha invertido billones de libras en rescatar al sector, con el coste de un alto déficit que se calcula que este año llegará a 178.0000 millones de libras (203.000 millones de euros).

Stock, de la BCC, reconoció a los periodistas que, para las empresas británicas establecidas en España, una de las principales preocupaciones es la falta de flexibilidad del mercado laboral, así como la educación universitaria, "que no satisface las necesidades de la empresa".

La excesiva burocracia y regulación es una inquietud para los negociantes de los dos países, y a las empresas españolas ubicadas en Gran Bretaña les preocupa sobre todo "la estabilidad monetaria", debido a la fluctuación de la libra, y los tipos de interés.

Todos quieren transmitir a los Gobiernos -que, por cierto, en el Reino Unido se enfrenta a unas elecciones generales como muy tarde en junio- la necesidad de "medidas urgentes y concisas" para salir de la crisis.

En declaraciones a EFE antes de la reunión, Nicolás Villén, consejero delegado de Ferrovial aeropuertos, dijo que es importante ver "cómo se puede mejorar la presencia de las empresas españolas en el Reino Unido y de las británicas en España".

En cuanto a su situación en este país, donde Ferrovial tiene varios intereses como propietaria de la gestora aeroportuaria BAA y su participación en Tube Lines, gestora del metro londinense, afirmó que "va bien", pese a los contenciosos que tiene abiertos por varios asuntos.

"Siempre que tienes mucha presencia en un país tienes problemas, en España también los tenemos, pero, en general, estamos en el Reino Unido porque tiene un sistema de justicia magnífico, como se ha demostrado con los contenciosos que hemos ganado", declaró.

La comisión de competencia obligó a BAA a venderse los aeropuertos de Gatwick -que posee ahora Global Infrastructure Partners- y Stansted, si bien el grupo español ha podido de momento conservar éste último tras ganar un recurso en el que demostró que uno de los miembros de la comisión tenía un conflicto de intereses.

Por su parte, el consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, uno de los pilares de la fusión con la española Iberia, dijo a EFE antes de la reunión en Westminster que "hay muchas cosas que los Gobiernos podrían hacer para estrechar la relación empresarial entre los dos países y mejorar el clima de negocio".

"Pueden, por ejemplo, simplificar la regulación, facilitar las cosas a las empresas, recortar la burocracia que a todos nos cuesta dinero", sugirió.

"Tengo la confianza de que los Gobiernos escucharán lo que las empresas tengamos que decirles y nos facilitarán las cosas", añadió, para precisar que él particularmente no tiene ninguna propuesta en cuanto a flexibilizar la normativa laboral, pese a las dificultades que afronta BA para recortar su plantilla ante la crisis.