Ya ha vendido las 1.200 motos que producirá este año

Ossa acelera tras 25 años de silencio

Derbi ya lo intentó con Bultaco. Esta última marca fundada por la familia Bultó, que cerró en 1980, alcanzó en 1997 un acuerdo con los Rabasa, aún entonces propietarios de Derbi, para producir nuevos modelos. Pero la alianza no dio sus frutos y años más tarde incluso Derbi pasó a manos de la italiana Piaggio. Ahora, cuatro directivos y empresarios catalanes tratan de repetir una historia similar.

El director general de Ossa Factory, Joan Gurt, y los socios Alexandre Laplaza, Joan Roma y Jordi Cuixart iniciarán este verano la producción del nuevo modelo de la moto de trial Ossa TRI 280i. Y lo ensamblarán en Girona, a partir de piezas compradas a suministradores de dentro y fuera de España. En este caso, la gama de motos Ossa desapareció en 1984. Fundada por la familia Giró, los inicios se remontan a 1940, con la fabricación de maquinaria cinematográfica y textil, llegando a producir máquinas de coser.

Con el tiempo, un miembro de la familia aficionado al motor diversificó el negocio. El primer modelo comercializado fue una motocicleta de 125 cc que se fabricó en 1951. Las dos décadas posteriores suponen los años dorados de Ossa, que contó con una plantilla de hasta 400 empleados. Los modelos que más destacaron fueron la Ossa 250 monocasco y la Phantom de Cross.

El siguiente paso en la historia de la recuperación de la gama de motos se produjo en 2006, cuando Joan Gurt fue comprando las licencias Ossa repartidas en todo el mundo. Y justo ayer, 25 años después del cierre de la factoría, los socios de la nueva Ossa trasladaron al Palau de la Generalitat el prototipo de la TRI 280i para mostrarlo al presidente de la administración catalana, José Montilla. Hasta el momento, los cuatro accionistas de la marca del trébol no han pedido ayudas públicas ni préstamos, pero no descartan solicitarlas en los próximos meses por el propio éxito de su iniciativa. Resulta que Ossa ya ha vendido antes de fabricar las 1.200 unidades previstas para este año. La compañía, que trasladará sus oficinas de Sant Feliu de Guixols (Girona) a una nave de 2.000 metros cuadrados situada en la propia capital gerundense, prevé invertir seis millones de euros hasta 2013. Las oficinas, con el equipo de diseñadores e ingenieros, se ubicarán al lado de la factoría.

La producción se iniciará entre agosto y noviembre, con las referidas 1.200 unidades, que pasarán a ser 3.000 en 2011. La voluntad de la empresa pasa por conseguir una cuota de mercado del 35% en el segmento de trial en los próximos tres años. El componente internacional será importante, puesto que el 75% de las ventas se realizarán en el extranjero a través de importadores, especialmente en Europa, Australia y nueva Zelanda. El éxito de la presentación de la nueva generación de Ossa se fraguó en la feria del sector de Milán celebrada a finales del año pasado.

La moda masculina es la otra pata del negocio

Además de la producción de motos, Ossa Factory ha centrado en la moda masculina la segunda base de crecimiento. La primera colección se lanzó recientemente en el salón The Brandery de Barcelona. El estilista Oscar Parella dirige el departamento de moda, que cuenta con un centro de exposición (showroom) en la capital catalana y otro en Osaka (Japón), donde ya ha iniciado la distribución de las primeras colecciones para la temporada del próximo otoño-invierno, basadas en el homenaje a las competiciones de motociclismo ya a los pilotos que marcaron la historia de la marca Ossa en los años 60 y 70.

La compañía potenciará su internacionalización, introduciéndose en Francia, Portugal y Suecia. Ossa prevé ampliar su línea con ropa de mujer y niños.