Para cerrar la fusión

Caja Duero y Caja España acercan posiciones con los sindicatos sobre las prejubilaciones

Los representantes de Caja Duero y Caja España comienzan a acercar sus posiciones a las de los sindicatos en cuanto a los porcentajes a abonar a aquellos trabajadores que se prejubilen cuando se llegue a la fusión.

Según fuentes sindicales consultadas por Efe, las dos cajas estarían dispuestas a llegar al 90%, sin una aportación al plan de pensiones, y al 80%, si las entidades tienen que aportar a esos planes de pensiones.

Las reuniones entre técnicos de las dos cajas y representantes sindicales se siguen produciendo para tratar de concretar los aspectos sociales de la fusión entre Caja Duero y Caja España, de forma previa a convocar una nueva mesa laboral.

Las mismas fuentes han asegurado que "ya hay un acercamiento de posturas" entre las dos partes, aunque otras fuentes han preferido ser "más prudentes" y han destacado que "todavía falta mucho por andar".

En la última reunión de la mesa laboral, mantenida el 25 de enero en Madrid, los términos de las prejubilaciones fueron el elemento de discordia entre las partes, ya que las cajas ofrecían entre un 80 y 70 por ciento, para el sueldo base y los complementos, a los trabajadores afectados, mientras que los sindicatos exigían el 90 por ciento.

Tras ese día, se han mantenido reuniones extraoficiales de técnicos en las que las cajas han subido su oferta del dinero a percibir por los prejubilados.

Sin embargo, desde las dos entidades de ahorro no se quiere subir de los 246 millones de euros para afrontar la reestructuración necesaria para fusionarse, algo que reclaman los sindicatos al considerar que "con esa cantidad no se puede hacer frente al cierre de 253 oficinas y a la amortización de 846 puestos de trabajo".

Las diferencias también llegan a los sindicatos, ya que para CC OO los avances en las negociaciones "son más que significativos" y tan sólo se estaría a falta de "unos flecos" para llegar a un acuerdo, mientras que desde UGT se exige "paciencia y tranquilidad" para continuar con las negociaciones "ya que todavía no hay nada cerrado".

Otras fuentes sindicales han señalado que "habrá un buen acuerdo", que será "posibilista, ya que no toca el plan de viabilidad; garantista, porque respeta los puestos de trabajo que continuarán en la nueva caja; y respetará la homologación laboral".

Por su parte, UGT de Caja Duero ha convocado una asamblea general de afiliados para el próximo sábado para explicarles la situación de las negociaciones para la fusión, además de denunciar "la obsesión de las cajas en enviar a muchos compañeros a la calle, manteniendo a todos los directivos".

En esta asamblea, también se incidirá en que desde las entidades "no ofrecen ninguna mejora", además de que "la necesaria homologación de las mejores condiciones se presenta como imposible, cuestión que UGT de Caja Duero no está dispuesta a consentir".