Lista con unos 1.500 evasores fiscales

Suiza condena la intención de Alemania de comprar datos bancarios robados

El Gobierno suizo condenó hoy la intención de Alemania de comprar una polémica lista con los datos de unos 1.500 evasores fiscales germanos que depositaron fondos en bancos suizos, ofrecida por un informante anónimo a cambio de 2,5 millones de euros.

"El Consejo Federal (gobierno) condena ese modo de adquisición", señaló el ejecutivo, que se declara sorprendido por la decisión anunciada ayer por Berlín. "Ese tipo de robos son castigables en Suiza, infringen el principio de la buena fe y causan tensiones en las relaciones entre los Estados de derecho", dijo ante la prensa el titular helvético de Finanzas, Hans Rudolf Merz. El ministro agregó que el Estado no ofrecerá ninguna información (bancaria o fiscal) si el país que lo pide recurre a ese tipo de datos.

Merz también lamentó que en los últimos meses, el robo de datos de bancos suizos para ser vendidos al extranjero se ha multiplicado, en referencia a otro caso reciente, el de un antiguo empleado del banco HSBC, que robó cientos de datos de clientes franceses y los entregó al fisco de ese país.

Varios países, entre ellos Austria, Bélgica y Holanda, se han mostrado interesados por tener acceso a una polémica lista con los datos de evasores fiscales que depositaron fondos en bancos suizos.

No obstante las críticas, el Gobierno helvético dijo que proseguirá las negociaciones con Alemania de cara a firmar una nueva Convención de doble imposición que responda a los estándares de transparencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa (OCDE) En ello "va el interés de la plaza económica suiza", señaló Merz, y por ello "hay que evitar toda escalada".

Ayer, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, anunció que el gobierno federal compraría finalmente la lista robada con los datos bancarios de clientes germanos. El jefe alemán del Tesoro confirmó el inicio de las gestiones para la adquisición de un CD con la polémica lista, que podría reportar al fisco alemán unos ingresos suplementarios de entre 100 y 200 millones de euros.

Schäuble recordó que hace dos años se actuó de igual manera con otro informante que, a cambio de 5 millones de euros, proporcionó a las autoridades alemanas una lista de evasores fiscales en bancos de Liechtenstein.