Tendrán que crecer a un ritmo del 2,5% anual

El Gobierno francés quiere equilibrar las cuentas públicas para 2020

El primer ministro francés, François Fillon, señaló hoy que su objetivo en la lucha contra los números rojos de las cuentas públicas no es sólo cumplir con el requerimiento europeo de un déficit inferior al 3% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2013, sino lograr el equilibrio "en el horizonte de 2020".

"Queremos pasar por debajo del 3% (de déficit) en 2013, tal vez en 2014" porque "es lo que nos pide la Unión Europea" y "es normal que lo respetemos", subrayó Fillon en una entrevista a la emisora de radio Europe 1.

Para cumplir la regla europea, añadió que la economía francesa tendrá que crecer a un ritmo del 2,5% anual, "un objetivo que se puede lograr".

Sobre la forma de disminuir los números rojos, insistió en que "vamos a ralentizar el crecimiento del gasto público", de forma que el de las administraciones públicas aumentará por debajo del 1% anual y el de la Seguridad Social menos del 3% anual.

El jefe del Gobierno aseguró que se va a aplicar "una gestión seria de retorno al equilibrio" y que en esa estrategia es importante estar "bien coordinados" con Alemania, que es el otro gran país de la zona euro.

Justificó el gasto público realizado para afrontar el pinchazo económico, y a ese respecto puso el acento en que los franceses "hemos sido los primeros en salir de la crisis" en la zona euro.

Preguntado sobre las elecciones regionales del próximo mes de marzo en Francia, Fillon auguró que "los electores van a dar sorpresas" a la primera secretaria del Partido Socialista, Martine Aubry, que ha dicho ambicionar que su formación esté al frente de todas las regiones del país.

"Aubry debería mostrar algo más de modestia", señaló antes de recordar que ahora los socialistas controlan 20 de las 22 regiones de la Francia metropolitana.

El primer ministro conservador no quiso avanzar qué haría si su partido sufriera una fuerte derrota en esos comicios, pero sí puntualizó que se trata de elecciones regionales, que no van a cambiar la mayoría parlamentaria en Francia, y que el presidente de la República seguirá siendo Nicolas Sarkozy.