Sacyr se ve implicada

Mota-Engil estudia impugnar el contrato de FCC en el AVE luso

La mayor constructora lusa, Mota-Engil, se ha puesto en pie de guerra tras caer derrotada en los dos primeros concursos para la construcción y explotación del tren de alta velocidad en su país. Superada por FCC en el del tramo Lisboa-Poceirão, valorado en 2.000 millones, estudia impugnar su adjudicación. Sacyr está involucrada al ser socia de Mota.

FCC está viviendo los primeros ramalazos de un conflicto en Portugal. Y el rival, el grupo local Mota-Engil, no podía ser más incómodo. Además del papel de gran referencia de la construcción en el país vecino, Mota está dirigida por un hombre tan influyente en la obra civil como es el ex ministro socialista de Obras Públicas Jorge Coelho.

Parece que tanto este consejero delegado, como el presidente Antonio Mota, están dispuestos a presentar batalla al grupo que controla Esther Koplowitz por el fallo preliminar que ha favorecido a la española en la licitación del tramo de alta velocidad ferroviaria que va de Lisboa a Poceirão.

Tras el reciente éxito del consorcio formado por Brisa y ACS en el primer concurso (Caia-Poceirão), está a punto de entregarse a la iniciativa privada un segundo segmento de la línea Lisboa- Madrid, en el que la inversión ronda los 2.000 millones a cambio de 40 años de concesión. Pese a ser la constructora más potente de Portugal, Mota-Engil ha sido derrotada en las dos ocasiones.

En la primera no opuso resistencia a la citada concesionaria lusa Brisa, propiedad de la familia Mello, pero con FCC la postura varía.

Durante los últimos días se han sucedido las declaraciones de los primeros ejecutivos de Mota dejando patente su indignación. Mientras el consorcio TAVE Tejo (FCC, Impregilo y Conduril) obtuvo una puntuación de 11,4 puntos, el grupo Altavía Tejo (Mota-Engil, Vinci, Somague y Teixeira Duarte) se quedó en 6,4 puntos. Tercero en la puja, con una valoración de 6,2 puntos, fue el consorcio ELOS (Brisa, Soares da Costa, ACS y Odebrecht). Mota no está de acuerdo con la valoración.

Como paso previo a la adjudicación existe un plazo de reclamaciones que pretende aprovechar. Se da por seguro el conflicto y éste afecta de forma directa a Sacyr, propietaria del 100% de la portuguesa Somague, una de las socias de Mota en la oferta por el tramo Lisboa-Poceirão.

Desde FCC se traslada un mensaje de tranquilidad a la vista de la diferencia en las ofertas y en la citada puntuación, donde los detalles técnicos ponderan un 30%. Mientras la española quiere hacer la obra por 1.870 millones y realizar el mantenimiento por 10,7 millones anuales,Mota-Engil presentó un presupuesto de construcción de 2.199 millones y un coste anual de mantenimiento de 12,2 millones.

Se da la circunstancia de que FCC acaba de sellar una alianza con la constructora lusa Conduril y ha manifestado estar abierta a acuerdos con otros grupos para acudir a concursos de obra civil en ambos lados de la frontera.

Un tramo que dará servicio al aeropuerto de Lisboa

● Buena parte de la complejidad del proyecto ferroviario entre Lisboa y Poceirão, de 34 kilómetros de extensión, reside en la necesidad de atravesar el Tajo con un tercer puente. La extensión del paso elevado será de 7 kilómetros.

● Integrado en la línea Madrid- Lisboa, el Gobierno de Sócrates pretende que el tramo entre la capital y Poceirão se cubra en 10,5 minutos. La travesía sobre el Tajo se realizará a 200 kilómetros por hora, mientras el resto del camino hasta Madrid se recorrerá a 350 kilómetros por hora.

● El futuro aeropuerto de Lisboa estará conectado con el tren de alta velocidad a través de un ramal que permite una velocidad de 200 kilómetros por hora. La previsión de tiempo para cubrir el trayecto entre Lisboa será de 23 minutos.

● La entrada en servicio de la línea está fijada en 2013.