Para cubrir el préstamo impagado de 26,5 millones

Caja Madrid sigue en negociaciones con Díaz Ferrán sobre las garantías del préstamo

Las negociaciones entre Caja Madrid y el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, aún están abiertas y se centran fundamentalmente en la concreción de las garantías aportadas por el empresario para cubrir el préstamo impagado de 26,5 millones, según confirmaron fuentes cercanas a la entidad, que aseguraron que la caja no ha rechazado de forma tajante dichas garantías.

En este sentido, señalaron que la caja no ha rechazado todas las garantías presentadas, sino que se está discutiendo los detalles, por lo que la empresa que ostenta la concesión del transporte interurbano de Alcalá de Henares (Madrid) podría ser aceptada, aunque "con matices".

Desde el entorno de Caja Madrid se aclara que aunque dicha concesión "no es lo que más ilusiona a la caja, ésta no la ha rechazado de plano". Así, insistieron en que la negociación sigue abierta y que no hay un plazo fijado para cerrar las conversaciones, por lo que el cambio de presidencia no contribuirá a acelerar las mismas.

Sobre la evolución de las negociaciones, señalaron que la caja trata de ayudar al empresario, como a cualquier otro cliente, a la vez que persigue obtener el mayor número de garantías posibles para el cobro de la deuda.

Descartará activos turísticos

En caso de que Díaz Ferrán no pudiese hacer frente a su préstamo, Caja Madrid tendría que provisionar su cuantía, lo que contribuiría a elevar la mora de la caja, por lo que ambas partes están aunando esfuerzos para alcanzar un acuerdo que no ponga en riesgo a ninguna de las dos partes.

El copropietario de Marsans y presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio Gonzalo Pascual daban por "seguro" la pasada semana que las nuevas garantías presentadas serían "suficientes" pero, según fuentes consultadas por Europa Press, la entidad descartará aquellas relacionadas con el negocio turístico.

La entidad podría haber solicitado del empresario garantías patrimoniales, lo que implicaría un mayor compromiso por parte del copropietario de Marsans para lograr una salida rápida al conflicto.

El desencuentro con Caja Madrid se produjo a raíz del descubrimiento por parte de los técnicos de la caja de que las garantías iniciales del préstamo solicitado por Díaz Ferrán, que consistían en la pignoración de unas acciones de Marsans, habían sido puestas también en prenda para refinanciar una deuda con Banesto, maniobra considerada "inaceptable" por la cúpula de la entidad.