Roque Gistau. Presidente de AEAS

"El agua debería subir un 20% para garantizar el servicio"

Ingeniero de caminos de 66 años, lleva tres décadas en la gestión del ciclo del agua. Ahora pretende abrir debate sobre su precio

"El agua debería subir un 20% para garantizar el servicio"
"El agua debería subir un 20% para garantizar el servicio"

Con un céntimo de euro se pagan en España siete litros de agua. Una circunstancia que provoca una cascada de problemas que la Asociación de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) quiere poner mañana miércoles sobre la mesa en Madrid. Su presidente, Roque Gistau, encabeza una jornada sectorial sobre el precio del agua. Bajo su punto de vista, la calidad del servicio depende de que la factura suba al menos un 20%. Haber sido alto cargo del Canal de Isabel II, Agbar o presidente de Expo Zaragoza 2008 le confiere autoridad.

Se sentará ante políticos, técnicos, empresarios y consumidores para decir que el agua debe ser más cara...

Queremos fomentar un debate en materia de tarifas. A pesar de que los romanos ya medían el consumo de agua y lo cobraban, sabemos poco del proceso que sigue una gota de agua desde que cae del cielo hasta que llega a un grifo.

Ha llovido bastante desde entonces

Hoy las fuentes están lejos, la calidad es peor y el consumidor exige la garantía de que abrirá el grifo y saldrá agua a cualquier hora. Eso ha obligado a un salto tecnológico en el tratamiento y reutilización, a tener embalses y plantas redundantes que actúan cuando falla el suministro.

¿Cree que un bien más caro se usa mejor?

Sí. Los ciudadanos no somos conscientes de que el agua es un producto escaso porque nos cuesta poco. Hay que llegar a la concienciación por la vía de la educación, pero también es interesante la coercitiva. Se precisan mecanismos, como la tarifa, que penalicen el abuso.

En plena crisis es un planteamiento impopular.

El del agua es un proceso industrial con distintas fases, cada una de ellas tiene un coste y lo razonable es que repercuta en la factura. El consumidor la recibe como un derecho y, además, se fomenta el acceso universal. Pero eso no quiere decir que la Administración corra con todos los gastos. En el fondo esto no son más que infraestructuras y podemos pagarlas en función del uso o por la vía de los impuestos. Hay mil teorías que dicen que lo que puede medirse es mejor pagarlo en función del uso. No podemos calibrar lo que consume de alumbrado público cada ciudadano, pero sabemos lo que gasta de agua.

¿Cuánto nos cuesta y cuánto deberíamos pagar?

El metro cúbico para el consumo doméstico está a una media de 1,40 euros. Es un precio irrisorio; 1.000 litros a menos de lo que te cuesta una botella de agua mineral en un restaurante. Eso va en detrimento de la calidad del servicio y del mantenimiento de las infraestructuras. Algún día lo pagaremos caro.

Está en marcha el Plan de Calidad de las Aguas, ¿hará subir la factura?

Los precios aplicados en España están a un 80% de la media europea. Eso que nos quedan por construir decenas de plantas de depuración y que aún debemos implementar desaladoras recién terminadas. La tarifa tendrá que soportar buena parte de los costes del Plan, con inversiones por 19.000 millones.

¿Y si todo sigue igual?

Corremos el riesgo de tener problemas de abastecimiento y de desatender las instalaciones.

¿Dónde colocaría el metro cúbico?

Vuelvo a la media europea y creo que el agua en España debería subir en torno a un 20% de 1,40 euros por metro cúbico a 1,75 euros. El 0,6% del consumo familiar medio se debe al agua; está claro que el incremento del que hablamos es asumible.

¿Sería suficiente?

A día de hoy sí, pero no contempla las inversiones que se avecinan.

¿La gestión del agua está en buenas manos?

Este es un servicio que la Administración puede prestar de forma directa o a través de concesiones, pero en ningún caso se cede la propiedad. En España conviven los dos modelos y se ha demostrado que ambos son válidos. El Canal de Isabel II es un ente público que funciona como un reloj, de igual modo que sucede en Barcelona, donde el agua nunca ha sido pública.

¿Entonces no hay debate en este punto?

Lo que se precisa es un regulador que establezca un marco de prestación del servicio y mecanismos de tarifas.

¿Una autoridad nacional o varias autonómicas?

Lo ideal es que fuera nacional. También deberían crearse unidades de gestión de cierto tamaño. La atomización del servicio, prácticamente en manos municipales, lo hace inmanejable.

¿Es sensible la Administración a su mensaje?

Se lo sabe de memoria, pero la aplicación es lenta.