Tras devaluar el bolívar

Chávez cierra 1.031 comercios en una semana por subir los precios

El Gobierno de Hugo Chávez ha ordenado el cierre durante 24 horas de 1.031 comercios en todo el país en apenas una semana por haber subido los precios de sus productos tras la devaluación del bolívar fuerte anunciada el pasado 8 de enero.

En ese grupo se incluyen varios establecimientos de la cadena franco-colombiana æpermil;xito en las ciudades de Caracas y Maracaibo que pasarán a manos del Estado venezolano, según anunció este domingo el propio Chávez, debido a las "numerosas violaciones" cometidas al incrementar los precios en los últimos días.

Chávez había advertido a los empresarios de que les expropiaría sus establecimientos si especulaban con los precios de los productos, especialmente, los de primera necesidad, alegando que la devaluación no tiene por qué incidir de manera inmediata en la inflación.

El mandatario venezolano anunció el pasado 8 de enero la modificación del esquema cambiario vigente hasta la semana pasada, estableciendo un sistema dual con un tipo de cambio de 2,6 bolívares fuertes por dólar -antes de 2,15 bolívares fuertes- para rubros considerados como prioritarios, y otro de 4,3 bolívares fuertes por dólar para otros sectores como el automotor y telecomunicaciones.

Para evitar el aumento de precios tras la devaluación, el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) inició el pasado lunes el Plan Nacional contra la Especulación que hasta la fecha ha fiscalizado un total de 1.697 comercios, de los cuales 1.031 resultaron sancionados con el cierre temporal por el "remarcaje de precios y especulación".

La directora nacional de Inspección y Fiscalización del Indepabis, Valentina Querales, explicó que han comprobado que "los comerciantes habían incrementado el precio de los productos sin que existiera una justificación económica, razón por la cual se les obligó a bajar los precios a su valor de hace más de una semana".

A partir de esta semana reforzarán los operativos de fiscalización en todos los establecimientos del país, a los que se unirán las recién creadas brigadas del Frente contra la Especulación, integradas por vecinos y organizaciones civiles y económicas de carácter socialista.