Creen que hay riesgo de "sobreajuste"

El 'lobby' inmobiliario pide incentivar la compra de casas para salvar 200.000 empleos

Las promotoras inmobiliarias agrupadas en el G-14 reclamaron al Gobierno nuevas medidas que incentiven la compra de vivienda nueva, ya que existe el riesgo de que se produzca un "sobreajuste" del mercado residencial que podría acarrear la pérdida de otros 200.000 empleos en este sector en 2010.

En un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), el secretario general del G-14, Pedro Pérez, auguró un nuevo año de caída de ventas y actividad en el sector inmobiliario residencial, con la consiguiente destrucción de empleo, si el Gobierno no estimula la demanda de vivienda.

Pérez cree que no son suficientes las iniciativas adoptadas hasta el momento por el Ejecutivo, ya que se han centrado en la vivienda protegida y en la rehabilitación, que -según dijo- sólo suponen el 20 por ciento de la actividad del sector.

En este sentido, tachó de "cicateras" las condiciones establecidas por el Ministerio de Vivienda para transformar de libres en protegidas las viviendas terminadas que no se venden, una medida que "no ha tenido éxito".

Ayudas directas para el pago de la entrada

Por ello, los promotores proponen que también se concedan ayudas directas para el pago de la entrada de una vivienda libre o que se fraccione en varios ejercicios el pago del IVA asociado a la adquisición de un nuevo inmueble, además de avalar hipotecas para vivienda no protegida e impulsar la generalización de los seguros que garantizan el pago de las cuotas hipotecarias.

A juicio de Pérez, sólo así se podrá reducir un "stock" que a final de 2009 se situó en 800.000 viviendas (182.000 más que en 2008) y que es el causante de que no se inicien nuevas promociones, situación que podría llegar a provocar un desequilibrio entre demanda y oferta en las comunidades donde hay menos excedente.

Por esta razón, Pérez cree que tendría que "favorecerse" el inicio de nuevas promociones, pese a reconocer que parte del "stock" tiene difícil salida "porque no hay demanda actual ni previsiblemente futura".

Es el caso del excedente ubicado en el litoral mediterráneo y en algunas provincias próximas a Madrid, como Toledo y Guadalajara, para el que no existe una potencial demanda.

De acuerdo con los datos que maneja el G-14 (elaborados por Analistas Financieros Internacionales), Castilla-La Mancha, Murcia y La Rioja son las comunidades con un mayor excedente, mientras que País Vasco, Extremadura, Madrid y Asturias son las que menos acumulan.

El 'stock' supone de media el 3% del total de parque de viviendas, porcentaje que llega al 5,1 por ciento en Castilla-La Mancha, al 5 por ciento en Murcia y al 4,4 por ciento en La Rioja, en tanto que en el País Vasco es del 1,4 por ciento; en Extremadura, del 1,7 por ciento; y en Asturias y Madrid, del 2 por ciento.