Con sus acreedores

Reyal prevé firmar la próxima semana la refinanciación de la deuda

Reyal Urbis confía en firmar la próxima semana un acuerdo para la refinanciación de su deuda de 4.800 millones de euros con sus diez principales bancos acreedores, informaron hoy fuentes financieras.

La firma estaba inicialmente prevista para mañana viernes, pero finalmente se ha aplazado ante la intención de las partes de introducir algunos "cambios y modificaciones". Será así el tercer intento de cerrar un primer acuerdo de refinanciación, dado que ya se buscó en una reunión celebrara antes del paréntesis navideño, concretamente el pasado 22 de diciembre.

"Se están introduciendo matices, cambios y modificaciones en el documento, pero va por buen camino", indicaron las referidas fuentes financieras en relación al acuerdo. Entre las diez grandes entidades financiadoras de Reyal figuran Santander, BBVA, Banesto, Caja Madrid, La Caixa y Banco Popular.

Una vez que el grupo inmobiliario controlado y presidido por Rafael Santamaría firme el acuerdo con los grandes bancos, deberá buscar la adhesión al mismo del resto de más de medio centenar de entidades financieras acreedoras de la empresa para conseguir así un acuerdo global de refinanciación con que sortear el concurso de acreedores.

El acuerdo gira en torno al pliego de condiciones que las entidades financieras fijaron para dar su visto bueno el plan de refinanciación previamente elaborado y propuesto por la inmobiliaria.

Este plan, diseñado colaboración con Lazard y presentado a la banca el pasado mes de octubre, pretende dar una "solución global" a la situación de la empresa, adecuar su calendario de pago de deuda a las actuales condiciones del mercado y sortear el concurso de acreedores.

Entre las principales medidas que contempla destaca la "paralización temporal de toda actividad de promoción" inmobiliaria, la venta de activos de patrimonio y no pagar ni deuda ni los intereses asociados a la misma hasta 2013, con el fin de estabilizar la actividad de la sociedad en el medio y largo plazo.

Asimismo, incluye el compromiso de los bancos de aportar una línea de financiación puente para garantizar la ejecución del plan de negocio que se amortizaría con el referido plan de venta de activos. En este punto, también ofrece a los bancos canjear deuda por activos.

El plan se completa con un programa de contención y reducción de costes, que comprende, entre otras medidas, la mencionada paralización temporal de la actividad de promoción (a excepción de determinadas promociones que se encuentran en fase muy avanzada).