Ubicado en Álava

Euskadi contará con un nuevo centro tecnológico dedicado a la aeronáutica

La industria aeronáutica es una de las que más invierte en innovación, también en plena crisis económica. Euskadi no quiere quedarse fuera de un negocio que mantiene 9.000 empleos en su territorio y que genera un negocio anual de 1.200 millones. Así, el País Vasco contará con un nuevo centro tecnológico, impulsado por la empresa Aernnova. Se ubicará en Miñano (Álava) para la investigación de composites, la fibra de carbono que estará muy presente en los aviones del futuro.

Los líderes mundiales en la construcción de aviones, Boeing, Airbus y Bombardier, tienen muy presente que quieren más composite en sus nuevas unidades, puesto que esta fibra de carbono pesa menos, por tanto reduce costes y permite además el transporte de más carga y pasajeros, las cuatro reglas de oro en la logística aérea. Aernnova, consciente de esto, impulsará un centro tecnológico dedicado al composite. Sus laboratorios se ubicarán en el Parque Tecnológico de Miñano (Álava). El grupo vasco (más de 3.500 trabajadores y una facturación anual que supera los 400 millones) está especializado en estructuras, y precisamente serán los fuselajes, las alas y los estabilizadores las zonas de los aviones del futuro que más demandarán esta fibra de carbono en su montaje final.

ITP

El constructor aeronáutico Boeing quiere que el composite esté presente en más del 50% de la estructura de su nuevo modelo 787 Dreamliner (hasta 350 pasajeros de capacidad). La multinacional estadounidense tiene pedidos en firme por 840 unidades, valoradas en más de 97.000 millones. Trece empresas vascas del sector participan en los suministros al 787 Dreamliner, entre ellas la propia Aernnova e ITP, que aportan las turbinas de baja presión que equipan los motores del aparato. También está presente en este proyecto la ingeniería Sener (accionista mayoritaria de ITP). Esta compañía vizcaína se ha querido adelantar a la futura evolución del composite en la industria aeronáutica y ha creado una división centrada en esta fibra de carbono, para reducir sus ritmos de producción y sus costes. Esta materia puede reciclarse además en un 90% para su uso por segunda vez. Airbus, el rival europeo de Boeing, también quiere más composite en su nuevo A350 XMB, que podrá desplazar a un máximo de 350 viajeros en vuelos de hasta 15.300 kilómetros. El grupo canadiense Bombardier ha apostado por un modelo de futuro de menor tamaño que el de sus otros dos competidores, la unidad CSeries, que podrá acoger a 130 personas en rutas de corto recorrido.

Sener ha impulsado también una división para el desarrollo de 'composites'

Los analistas reiteran que la apuesta del sector vasco por la I+D+i, con el apoyo de las administraciones, es fundamental en un negocio donde el que no investiga no vende.

Aparte de los laboratorios de cada compañía, esta industria cuenta en Euskadi con el apoyo técnico del Centro de Tecnologías Aeronáuticas (CTA). Fundado en 1997, desde entonces ha invertido 22 millones en numerosos proyectos. Tiene 50 especialistas en plantilla. Dispone de laboratorios en Miñano y en el Parque Tecnológico de Bizkaia, ubicado en la localidad de Zamudio (Vizcaya).

Despegue en 2011 pese a los ERE

La industria aeronáutica vasca confía en que su actividad despegue en 2011. La actual crisis económica ha restado pasajeros a los vuelos comerciales y las aerolíneas han rebajado los pedidos de nuevos aviones. Este sector, como toda la industria, ha tenido que recurrir a los expedientes de regulación de empleo (ERE) para reorganizar sus plantillas. Pero los nuevos programas (los citados de Boeing, Airbus y Bombardier) están próximos.