Retoma hoy la obra con recursos propios

Sacyr ultima un crédito de 180 millones para acabar la autopista de Las Pedrizas

Sacyr Vallehermoso va a tirar de recursos propios para seguir adelante con la construcción y posterior explotación de la autopista malagueña de Las Pedrizas, con una inversión valorada en 370 millones. El proyecto quedó paralizado en octubre de 2008 por falta de financiación y vuelve a ser retomado hoy después de que Fomento valorara el rescate de la concesión. La empresa ha asegurado al Gobierno que ultima un crédito de 180 millones.

Tras más de un año de máquinas paradas, negociaciones con la banca en busca de financiación y con Fomento para conseguir un notable modificado, Sacyr retoma hoy lunes las obras de la malagueña AP-46, la última gran autopista concesionada por el Ministerio de Fomento en tiempos de Magdalena Álvarez.

Se trata de la carretera de peaje que servirá de alternativa a la autovía de Málaga (N-331) y que enlazará el alto de Las Pedrizas -prácticamente a la altura de Antequera- con Málaga a lo largo de 24 kilómetros. Sacyr la ganó a finales de 2007 y lo hizo, entre otras cosas, porque en su oferta económica renunciaba a recibir créditos participativos del Gobierno. Una ventaja competitiva -a la vista de que la financiación privada era barata- que sirvió para llevarse el concurso, pero que ha impedido el acceso a la ayuda pública una vez que falló la vía bancaria.

Fuentes cercanas a las negociaciones entre empresa y Gobierno para desbloquear el proyecto aseguran que el ansiado crédito bancario sigue sin estar firmado, por lo que la constructora que preside Luis del Rivero tendrá que mantener el pulso de esta actuación tirando de su propia caja. Sin embargo, la compañía habría asegurado al gabinete que dirige José Blanco, según las mismas fuentes, que está en disposición de firmar créditos por unos 180 millones de euros para garantizar el fin de obra.

SACYR 2,35 0,26%

La inversión que precisa esta autopista alcanza los 370 millones de euros. Un bocado demasiado grande, según fuentes del sector, para la banca en plena crisis económica. Máxime en un momento en que reina la desconfianza en el negocio español de las autopistas por el lento retorno de las inversiones.

Modificado denegado

De la cantidad total a invertir, el consorcio constructor (en el que también figura GEA 21 con una participación minoritaria) ha adelantado ya unos 90 millones para ejecutar aproximadamente un tercio del proyecto. Incluso el consorcio ha llegado a presentar un modificado a Fomento en el que pedía compensaciones porque la obra se le dispararía de precio por lo complicado de la orografía. Una petición que fue rechazada por el Gobierno.

Sin embargo, Fomento ha aguantado las presiones del Partido Popular, en sus peticiones de rescate de la concesión, mientras Sacyr encontraba una solución para mantener la autopista.

La AP-46 ya cuenta con mejoras respecto al proyecto inicial. La infraestructura permitirá una velocidad de 120 kilómetros por hora en el 94% del recorrido, frente a un 40% contemplado en el momento de la adjudicación. Se trata de un incentivo para atraer tráfico, como el de la inclusión de un tercer carril en los tramos de mayor pendiente de la subida de Málaga a Las Pedrizas.

La infraestructura, para la que se prevé una afluencia diaria de 17.000 a 23.000 vehículos diarios, conectará con la llamada hiperronda de circunvalación de Málaga y su objetivo es evitar tiempos de espera en la capital a quienes circulan hacia la Costa del Sol y Cádiz.

Una vez construida, la autopista será operada por Sacyr Concesiones hasta el año 2042. Tomarla como alternativa a la N-331 malagueña costará alrededor de dos euros a sus usuarios.

Antecedentes

Autopista ap-46 las pedrizas-Málaga

El grupo Sacyr se adjudicó el concurso para la construcción y explotación de la AP-46 en septiembre de 2006. La constructora Sacyr tenía el 10%, su concesionaria Itínere el 70%, y Gea 21 el 20% restante.

La concesión alcanza 36 años, ampliables a 40, y la inversión para ponerla en servicio es de 367 millones. La fecha prevista para la apertura era el 1 de enero de 2010.

La oferta de Sacyr incluyó el peaje gratuito todos los días en horario nocturno.

Banesto y Calyon fueron las aseguradoras del proceso de financiación del proyecto.

Somague consolida su presencia en Angola con obras por 82 millones

Angola se ha convertido en terreno abonado para las constructoras portuguesas, entre las que destaca Somague, 100% propiedad de Sacyr Vallehermoso.

La firma acaba de entregar la reforma del aeropuerto internacional 4 de Fevereiro, en la ciudad de Luanda. Los trabajos, valorados en 28 millones de euros, se han llevado a cabo durante los últimos cuatro meses y permitirán ampliar la capacidad del primer aeropuerto angoleño de 1,2 millones a 3,6 millones de pasajeros al año.

Al margen de esta actuación, Somague -cuenta con la firma local Somague Engenharia- está llevando a cabo la remodelación del Teatro Avenida, con un presupuesto de 28,1 millones; construye un hospital en Futungo por 15 millones, y participa en la rehabilitación de unas escuelas en Mutu Kevela por 12 millones de euros.

En total son 82 millones en contratos recién entregados o en fase de construcción que hacen de la filial de Sacyr uno de los mayores contratistas en el país africano, junto con la también portuguesa Mota-Engil.

Un par de años atrás Angola ya llamó la atención de las constructoras europeas por la celebración en 2010 del Campeonato Africano de Naciones y la necesidad del país de remodelar y construir campos de fútbol.

De hecho, Somague lidera un consorcio (junto a Mota-Engil y Martifer) que se ha encargado de uno de los nuevos estadios en la ciudad de Lubango, presupuestado en 160 millones de euros.