Peor previsión para bancos que para cajas

La morosidad escalará por encima del 5,2% en el primer trimestre de 2010, según Gesif

La morosidad de los bancos y cajas de ahorros escalará por encima del 5,2% en el primer trimestre del ejercicio 2010, según las previsiones del Boletín Gesif de Seguimiento de la Morosidad.

"Nuestras previsiones para los primeros meses de 2010 arrojan un nuevo incremento de la morosidad", dice el informe, que prevé un mayor deterioro de la tasa de impago en los bancos que en las cajas de ahorros.

Según datos del Banco de España, la morosidad volvió a repuntar en octubre hasta 4,99%, lo que supone el nivel más alto en trece años. La de los bancos alcanzó el 4,59% y la de las cajas el 5,26%.

Concretamente, los pronósticos de Gesif sitúan la mora de los bancos en el 5% en los primeros meses del año, con un total de 39.000 millones de euros de impagos, mientras que la de las cajas podría mantenerse en el nivel de octubre, con 43.000 millones.

Por otro lado, Gesif destaca que el crédito concedido por el conjunto de entidades financieras en octubre alcanzó 1,7 billones de euros, lo que supone un descenso en tasa interanual del 0,87% en euros constantes que sugiere "una lenta disminución en la variable de crédito durante los próximos meses".

Tanto bancos y cajas de ahorros, pronostica, presentarán una reducción del crédito en los próximos meses hasta mantener tasas de variación negativas "más allá del primer trimestre de 2010", considera Gesif.

Según estas variables, los bancos redujeron en mayor medida el crédito concedido en octubre en tasa interanual y valores constantes (-1,45%) mientras las cajas mantuvieron valores positivos (+0,48%), aunque ambos tipos de entidades finalizaron el año con descensos del 2,38% y del 1,24%, respectivamente.

En marzo, los pronósticos sitúan el descenso de la concesión del crédito por parte de los bancos en el 4,95%, y por parte de las cajas de ahorros en el 2,68%.

Gesif entiende como morosidad los créditos que se han dejado de pagar y han pasado más de tres meses sin haber sido devueltos ni fruto de un arreglo amistoso entre prestamista y deudor.