Según un estudio económico

La nueva financiación autonómica reduce el déficit fiscal catalán un 30%

La nueva financiación autonómica fruto del nuevo Estatut unida a la disposición adicional tercera sobre inversión estatal permitirá reducir el déficit fiscal de Cataluña hasta un 30%, según un estudio económico publicado en la revista Paradigmas, que edita la Generalitat.

El estudio es obra del economista Alfons García Martínez, asesor en materia de estudios y programas del conseller de Innovación, Universidades y Empresas de la Generalitat, Josep Huguet.

"El resultado más significativo es la reducción de la cifra del déficit fiscal, calculada con el criterio de flujo monetario", entre un 24% y un 30%, y en cifras absolutas unos 4.560 millones de euros", señala el estudio.

El Ministerio de Economía reconoció un déficit fiscal de Cataluña -la diferencia entre los impuestos pagados por los ciudadanos de una comunidad y lo que reciben a cambio en concepto de inversión pública- en el año 2005 entre el 8,69% y el 8,7% de su Producto Interior Bruto (PIB).

Según el nuevo estudio, el déficit fiscal de Cataluña se situaría entre el 5,3% y el 7,2% del PIB gracias al conjunto de mejoras que supone el nuevo Estatut, tanto por la nueva financiación autonómica como por la disposición adicional tercera, que preveía durante un período de siete años una inversión pública del Gobierno central en Cataluña equiparable al peso relativo del PIB catalán en el conjunto de la economía española.

Caída de ingresos

A pesar de estas ventajas, el informe advierte de que la mejora que supone el nuevo sistema no se verá reflejada debido a la caída de ingresos fiscales generalizada, tanto para el Gobierno español como para la Generalitat, fruto de la recesión económica.

"Sin embargo, superada esta coyuntura inicial, cabe esperar, de acuerdo con las estimaciones teóricas efectuadas, que su aplicación represente un avance claro y perceptible en el reequilibrio de las relaciones financieras de Cataluña con el Estado español", concluye el informe.

Por tanto, el estudio avala los cambios que ha supuesto el nuevo Estatut en el aspecto de las ventajas de financiación, calificándolas de "avance sustantivo" conseguido por Cataluña, si bien matiza que es "insuficiente para las aspiraciones de algunos sectores de la sociedad catalana".

Sin tener en cuenta la disposición adicional tercera, la aplicación íntegra del nuevo sistema de financiación, en valores del año 2007, para Cataluña "representa una mejora de su financiación en torno a un 14,3% más, unos 2.648 millones para el año base".

Este cálculo no incluye la partida asignada para normalización lingüística, según el estudio, ni las cantidades adicionales correspondientes a las mejoras en el financiación de competencias propias de Cataluña (policía y prisiones), que formaron parte del acuerdo Cataluña-Estado para la financiación.

A esto habría que añadir la inversión garantizada por la disposición adicional tercera que sólo en 2007 supuso 3.195 millones de euros más para Cataluña.

Por tanto, tras la aplicación del nuevo sistema de financiación autonómica, el saldo de la balanza fiscal de Cataluña sigue siendo negativo, según el autor del estudio, pero dicho saldo se reduce de manera sensible.