Descarta eliminarlas

El Gobierno estudia reformar las pensiones de viudedad

El secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, reconoció hoy que el Gobierno está estudiando reformas en las pensiones de muerte y supervivencia, entre las que se incluyen las de viudedad, pero descartó eliminar estas últimas.

En rueda de prensa para valorar el dato del paro y afiliación, Granado apuntó que las reformas que se barajan persiguen "adaptar" el sistema de pensiones a los nuevos tipos de familia y modelos de convivencia, así como garantizar su viabilidad.

Esta tarea, dijo, pasa por considerar los sistemas establecidos en otros países, en muchos de los cuales se han suprimido las pensiones de viudedad al considerarlas innecesarias tras la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral.

Ahora bien, el secretario de Estado de Seguridad Social afirmó que la posición de la adminsitración de la Seguridad Social "es muy firme" al respecto y "radicalmente contraria" a la supresión de las pensiones de viudedad, puesto que ello "tendría un impacto muy negativo en la equidad por razón de género".

"Por lo tanto, vamos a seguir manteniendo las prestaciones de muerte y supervivencia y las reformaremos en la línea de hacerlas más adapatadas a los tipos de familia y de convivencia", apostilló.

Habrá que esperar hasta el 29 de enero

Dicho esto, Granado avanzó que el Consejo de Ministros del próximo 29 de enero aprobará las conclusiones sobre la reforma de las pensiones que el Gobierno trasladará a la Comisión del Pacto de Toledo, una vez recopilados y estudiados los documentos de trabajo de los ponentes que han acudido a dicha comisión durante 2009, así como las propuestas de los interlocutores sociales.

Por lo pronto, Granado quiso dejar claro que cualquier cambio se enmarcará en un "proceso permanente de reformas, que ha de ser necesariamente moderado y dilatado, porque nunca va a afectar a los actuales pensionistas sino a los que generen nuevas pensiones".

El secretario de Estado de Seguridad Social apuntó finalmente que el Ejecutivo tendrá en este proceso un papel más activo que anteriores gobiernos a petición del Parlamento y que su deseo es "vincular" la reforma del sistema de pensiones al diálogo social.