La moneda local, la causa

Fagor se anima en Rusia por el rublo

Estudia instalar su segundo centro en el país.

Fagor Electrodomésticos no ha perdido de vista al mercado ruso de línea blanca, de los pocos de Europa que ha crecido a un ritmo anual de dos dígitos hasta el estallido de la crisis económica a partir de septiembre de 2008. Tiene mucho recorrido en el segmento del consumo doméstico, según los expertos. Además, el desplome en la cotización del rublo frente al euro penaliza las exportaciones a ese país y por tanto anima a la implantación industrial en su territorio.

En base a ese escenario, los directivos del grupo, integrado en Mondragón Corporación, han apostado por activar el plan de implantación de un segundo centro en Rusia. El líder español de línea blanca cuenta ahora en ese país con una planta de montaje de cocinas en la ciudad de Kaliningrad, que ensambla 100.000 unidades al año. Estos equipos se distribuyen por Rusia, primero atendiendo a la demanda de la propia urbe, que suma casi un millón de habitantes.

Kaliningrad tiene frontera con Polonia, donde Fagor Electrodomésticos cuenta con fábricas, lo que facilita el circuito logístico entre sus centros en ambos países. La corporación de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa) completa además sus redes empresariales en Rusia con un almacén a 80 kilómetros de Moscú, abastecido por los electrodomésticos que produce en sus instalaciones de España, Francia y Polonia.

Junto a Moscú

Pero las importaciones están ahora penalizadas por el desplome del rublo, que en el último año se ha devaluado un 35% con respecto al euro. Sale más rentable fabricar en el país. Aunque en Fagor Electrodomésticos no quieren acelerarse, porque el consumo de productos de línea blanca ha caído hasta un 60% en el ejercicio que acaba de finalizar. Por eso, de momento su segunda planta en el país va a ser también de ensamblaje, en este caso de lavadoras. Según el proyecto, su ubicación está fijada en el entorno de Moscú.

De todas formas, los directivos de Fagor Electrodomésticos tienen claro que hay que apostar por los mercados que no están maduros y que tienen un recorrido al alza en el ámbito doméstico, como en su caso hicieron con Polonia, cuya economía no termina de despegar.

En España, donde son líderes a través de sus diversas marcas, han vendido tres millones de unidades menos en los dos últimos años con respecto al bienio anterior, además con una bajada de precios que oscila entre el 2% y el 3%, según el electrodoméstico en cuestión.

La crisis económica ha restringido el gasto en los hogares, también en relación con los presupuestos de línea blanca. Y lo más importante, el mercado de la nueva vivienda se ha desplomado. Son en esos pisos donde hay la inversión doméstica es máxima, puesto que hay que equipar completamente las cocinas y el resto del hogar.

Pérdidas, recortes y un aval del Gobierno vasco

Además de Rusia, Fagor Electrodomésticos quiere crecer en el exterior en los mercados emergentes de China, Brasil e India. El grupo cooperativo, que da trabajo a más de 10.000 personas, 2.500 de las cuales son socios, también ha sufrido a nivel interno los embates de la crisis. Al cierre del tercer trimestre de 2009 entró en pérdidas por primera vez en una década, con unos resultados negativos de 8,5 millones. Tiene pendiente la renegociación de una deuda de 512 millones y sus cooperativistas aprobaron en 2009 una rebaja salarial del 8% (algo similar ocurrió en Eroski). El Gobierno vasco les ha concedido hace un mes un aval de 12 millones para el desarrollo de productos de encastre, precisamente los que mejor encajan en los hogares de Rusia, la mayoría de una dimensión pequeña.

Fe de erratas

En el texto se dice por error que Fagor ha vendido tres millones de unidades menos, cuando en realidad es el conjunto del sector el que ha experimentado ese descenso de las ventas.