Reestructuración del sector financiero

Caja Duero y Caja España rompen las negociaciones para la fusión

Caja Duero y Caja España han roto esta tarde las negociaciones que llevaban a cabo para fusionar las dos entidades castellanoleonesas de ahorro, han confirmado a Efe fuentes de las dos cajas.

La reunión de esta tarde en Tordesillas (Valladolid) apenas ha durado dos horas, ya que a las 19 horas se han levantado los diez negociadores que representan a las dos cajas sin acuerdo.

Los motivos que han llevado a romper estas negociaciones han sido, según fuentes de las cajas, la "imposibilidad" de llegar a un acuerdo respecto al reparto de poder en la futura entidad.

Ni Caja Duero ni Caja España han podido pactar dónde se ubicará la sede social ni la sede ejecutiva, ya que no ha habido unanimidad "en el concepto de la futura caja", según dichas fuentes.

Caja Duero ha asegurado en un comunicado que la ruptura se produce por "persistir las divergencias sobre la gestión y operatividad de la futura entidad".

El problema ha surgido en los "conceptos", ya que Caja España ha pretendido dividir el área ejecutiva, "algo inviable" para los negociadores de Caja Duero, ya que según fuentes de esta entidad, "para que la futura entidad fuera operativa, no se pueden partir los departamentos de gestión".

A la vista de esta ruptura, dichas fuentes han asegurado que la futura fusión es "más que complicada".

Era la tercera reunión de los diez negociadores, cuatro por Caja España -su presidente y su director general adjunto, Santos Llamas y Javier Ajenjo, y los dos vicepresidentes, Isabel Carrasco y Francisco Fernández- y seis por Caja Duero -el presidente y su director general, Julio Fermoso y Lucas Hernández, respectivamente, el vicepresidente primero, Isaías García Monge; y los vocales Fernando Rodríguez, Enrique Clemente y Carlos Martínez-, y sólo hubo acuerdo para constituir la mesa negociadora.

En el segundo de los encuentros, Caja Duero dio a conocer su propuesta, centrada en mantener en Salamanca la base ejecutiva de la nueva entidad, mientras que el área social se trasladaría a León.

Esta propuesta fue refrendada, días después de la reunión, por el Consejo de Administración de Caja Duero.

Desde un primer momento, la entidad salmantina ha pretendido que en esta capital se queden los servicios centrales de la futura caja, en los que se incluiría el departamento informático, que aglutina a un centenar de trabajadores, además de la Obra Social.

Mientras, Caja Duero "permitiría" que se fueran a León el área de presidencia de la futura caja, la secretaría, la asamblea, además de departamentos que están en Madrid, como la sede de las empresas participadas o riesgos.

En esa segunda reunión, los representantes de Caja España se negaron a este planteamiento y pospusieron su respuesta a la reunión de hoy.

Sin embargo, esta tarde Caja Duero ha mantenido su propuesta de mantener en Salamanca la sede ejecutiva, mientras que Caja España ha pretendido tener en León "la sede social, una dirección general adjunta y compartir la sede ejecutiva", lo que ha llevado a romper las negociaciones.

Los presidentes y los directores generales de Caja Duero y Caja España se reunirán mañana con responsables del Banco de España y de la Junta de Castilla y León, a propuesta de la entidad con sede en Salamanca, para dar a conocer los motivos de esta ruptura.