Pequños gigantes

Expertos en el placer de crear chocolate

Chocolat Factory ofrece un universo de cacao en sus casi 60 variedades de bombones artesanos y de diseño.

Chocolat Factory une la artesanía con el diseño.
Chocolat Factory une la artesanía con el diseño.

Qué tienen en común una fondue, la pasta fresca o un frasco de mermelada?, la respuesta es que todas ellas son creaciones de Chocolat Factory y están hechas a base de cacao. Con imaginación y grandes dosis de creatividad,Michel Laline, arquitecto de origen belga pero afincado en nuestro país, decidió poner en marcha su primer obrador hace poco más de diez años en la localidad catalana de Sant Cugat del Vallés. "Tras una larga trayectoria profesional dedicada al mundo del diseño y la decoración, decidí dejarlo aparcado para aventurarme en el negocio del cacao al advertir que en España no existía el concepto de tienda especializada en chocolate que sí hay enmi país", cuenta Laline.

Tras una inversión inicial de 18.000 euros, Laline, junto a su compañera y socia en el negocio Titus Ruiz, se introdujo en este mundo de la mano de uno de losmejores chocolateros de Barcelona, JosepMaria Ribé. Tres años más tarde daría un paso más con la apertura de su primera tienda innovadora por su concepto, lenguaje y presentación y, en la actualidad, cuenta con una veintena de puntos de venta -entre tiendas propias y franquicias- distribuidos por toda España.

Chocolat Factory produce diariamente 500 kilos de chocolate procedente de los mejores orígenes del mundo (Java, Venezuela, Ghana, Papuasia Nueva Guinea, Grenade y São Thomé), que se materializa en cerca de 60 variedades distintas de bombones, todos ellos elaborados artesanalmente y realizados a partir de mezclas de chocolate de diferentes intensidades y distintos aromas. " En España, por ejemplo, gusta sobre todo el chocolate negro muy amargo y potente, algo que no sucede en países como Bélgica", reconoce Laline.

Lejos de la clásica tableta en la que se ha presentado tradicionalmente el chocolate, Chocolat Factory se ha distinguido por dedicar especial atención al diseño tanto de sus productos como de sus establecimientos. "Siempre he pensado que tan importante es el producto en sí como el envase, por eso cuidamos la imagen de nuestros productos al máximo", afirma.

Fruto de su colaboración con Ruiz+Company -estudio barcelonés encargado de aportar creatividad y diseño-, la firma ofrece un universo de chocolate en todas sus propuestas. La mitad del negocio lo aportan los bombones y las tabletas, y el resto, las creaciones propias, que van desde la fondue para preparar en microondas, la pasta fresca, las mermeladas con chocolate y el ramolate (un especial para regalar: láminas de chocolate presentadas como un ramo de flores), hasta el centro de mesa florero de chocolate, que es decorativo y comestible al mismo tiempo.

Su apuesta por el diseño ha llevado a la compañía a contratar este año al equipo de diseñadores parisinos 5.5, que ha creado, entre otras especialidades, La Tableta de Chocolate más Honesta, una original forma de disfrutar del placer del cacao sabiendo en todo momento las calorías que uno ingiere; The Gâteau, el primer turrón que se puede comer como pedazos de tarta, o The Introvert, un juego de ocho campanas hechas con distinta pureza de chocolate y que se guardan una dentro de otra a modo demuñecas rusas. La campana más pequeña es el grano de cacao puro. La edición es limitada para estas Navidades, con 277 unidades.

La estrecha vinculación que la compañía ha mantenido siempre con el mundo creativo le ha llevado a obtener prestigiosos premios como el Principe de Asturias a la Excelencia Empresarial 2005 (en la categoría de diseño y comunicación), el Red Dot Awards, DME Awards 2007, o Best Pack 2008, entre otros.

Con una plantilla de aproximadamente cien personas que se reparten entre las dos naves de mil metros cuadrados donde se concentra toda la producción, la empresa prevé facturar 5,5 millones de euros en 2009, coincidiendo con el momento del año de más alto consumo.