Reuniones en España con compañías del sector

Cuba quiere reclutar a las constructoras españolas para sus obras públicas

Una delegación del Gobierno cubano está manteniendo reuniones en España con compañías del sector constructor con la intención de promover obra civil en la isla. Tras distintos contactos con proveedores de materiales, hoy se celebra un encuentro con empresas de ingeniería y están previstas conversaciones con grandes constructoras.

Cuba quiere reclutar a las constructoras españolas para sus obras públicas
Cuba quiere reclutar a las constructoras españolas para sus obras públicas

Tras abrirse al turismo estadounidense, permitir la liberalización de las licencias de transportes o la comercialización de ordenadores, el Gobierno cubano de Raúl Castro está haciendo un llamamiento al sector español de la construcción para que participe en la modernización de sus infraestructuras y del parque de viviendas. Un mensaje que está siendo recibido por las empresas con la máxima cautela por la incertidumbre económica que sobrevuela cada proyecto.

Una delegación cubana encabezada por la viceministra de la Construcción, Lesbia Vázquez del Pino, acaba de pasar por el área de Levante manteniendo reuniones con fabricantes de materiales de construcción en Alicante, Valencia y Castellón, desde donde ya parten remesas de aluminio y productos cerámicos hacia Cuba.

Esta mañana las reuniones se mantendrán con empresas de ingeniería, y a la espera están las constructoras, con cuyas patronales habrá contactos hasta el próximo fin de semana. Entre las propuestas cubanas, según distintas fuentes consultadas, destaca la remodelación de puertos como puerta básica para las importaciones y ante las expectativas de una gradual apertura al intercambio comercial con Estados Unidos.

De momento está en proyecto la modernización del puerto de Mariel, que pugnará con el de La Habana y donde las mismas fuentes hablan de la entrada de capital brasileño. La obra, incluidos accesos por carretera, ferrocarril y el dragado del puerto ronda los 300 millones de dólares (unos 205 millones de euros). Al mismo tiempo, se precisan grandes obras de remodelación para recibir buques de gran calado en el citado de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba. Y otras necesidades claras del país pasan por la modernización de las redes de energía y agua.

Precauciones

La falta de experiencia en contratos internacionales de obra civil, la citada dificultad económica que rodea a los proyectos y la imposibilidad de contratar seguros de crédito son algunos de los problemas que han expuesto las empresas españolas ante la viceministra Vázquez del Pino.

Al parecer, la respuesta cubana ante este cúmulo de argumentos en contra es que las obras estarían respaldadas por la cooperación china o por la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), en la que están alineados la propia Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, entre otros países. Esta última alianza internacional cuenta con un fondo dedicado a obras.

La presencia de ingenierías y constructoras españolas en la isla es prácticamente testimonial. Hasta 2006 hubo una oficina de Acciona Infraestructuras en La Habana; Ferrovial ha hecho trabajos a través de la filial Edytesa; OHL conserva desde hace años un par de proyectos de calado que su presidente, Juan Miguel Villar Mir, no ha podido cristalizar aún y una de sus filiales, Atmos, ha trabajado en el puerto de Cienfuegos por encargo de la cementera Holcim. En la actualidad apenas queda alguna ingeniería, como la catalana Pisan o Guascor.

La apertura cubana al sector se intensificó entre 2007 y 2008, tras los cuantiosos daños ocasionados por el paso de distintos huracanes, valorados en más de 10.000 millones de dólares. Por entonces hubo contactos entre ambos gobiernos con una clara petición de ayuda del Ejecutivo de Castro a las constructoras españolas.

Al margen de posibles obras en el corto y medio plazo, Cuba también está promocionando en España una feria de la construcción, llamada Fecons, que está fijada en el calendario entre finales de marzo y el arranque de abril del próximo año en La Habana.

Campos de golf y parques temáticos

Los valores del Ministerio de Construcción de Cuba están, como no podía ser de otro modo, íntimamente ligados al castrismo: "Revolución es construir", cita su lema desde 1959.

Sin embargo, la afluencia turística o los intereses cubanos como productor de ron o bienes agrícolas impregna de pragmatismo al Gobierno de Raúl Castro.

Entre los planes a futuro de Cuba figuran la construcción de hoteles, más de una decena de campos de golf, parques temáticos y una serie de infraestructuras que parecen copiadas de la vecina Florida.

Otros proyectos que dice manejar el Ministerio son la mejora del parque de viviendas, reconstrucción de viales, hospitales y centros escolares.

La oficina económica y comercial española en La Habana destaca en un reciente informe oportunidades "puntuales" de contratación con el Estado. "Las áreas de interés son infraestructura eléctrica, abastecimiento de aguas, medios de transporte y materiales y equipos para la construcción de viviendas". Pero advierte que las compras de Cuba son compras públicas, lo que implica "sistemas de registros de suministradores, concursos y licitaciones diseñados, en general, de forma distinta a lo habitual en otros países".