Suman unos activos de 26.845 millones

El Banco de España aprueba a Cajamar y otras tres rurales crear la primera fusión virtual

Cajamar presume de ser, pese a su tamaño, una de las entidades españolas de crédito más innovadoras. En el año 2000 se fusionaron la Rural de Almería y la de Málaga para formar Cajamar. Siete años después se unió con la Rural de Duero de Castilla León, en una operación interregional nada frecuente en este sector. "Nos adelantamos a lo que más tarde se vuelve tendencia", asegura un directivo de esta caja rural, la mayor del sector. Su reflexión era oportuna. Cajamar se ha convertido en la primera entidad financiera a la que el Banco de España autoriza a constituir un sistema institucional de protección (SIP), que operará bajo la marca Grupo Cooperativo Cajamar. Son las conocidas como fusiones virtuales.

Las cuatro cajas rurales que formarán este grupo consolidable -Cajamar Caja Rural, Caja Campo, Caja Rural de Casinos y Caixa Albalat- suman unos activos de 26.845 millones, que suponen en torno al 30% del balance de las 76 cajas rurales españolas. Este grupo se sitúa en el puesto 18 por cifra de negocio, detrás de BBK, y en el 23 por balance.

Las cuatro entidades participantes consolidarán sus balances al cierre del presente ejercicio y concluirán su proceso de integración operativa el 15 de febrero, fecha en la que ya compartirán una única plataforma tecnológica.

El nuevo grupo cuenta con 982 oficinas y 4.311 empleados. A diferencia de los SIP que esperan crear las cajas de ahorros, el de Cajamar está formado por un grupo cooperativo, figura que recoge la norma de este sector, y que ahora las cajas de ahorros también reclaman para poder crear SIP por esta vía, o través de otra caja o de una asociación como la CECA. El SIP del Grupo Cooperativo Cajamar carece de personalidad jurídica y tiene como objetivo controlar el riesgo de sus asociados, y evitar así que la hipotética caída de una de las cajas afecte al resto.