La Caixa ve poco probable que la UE logre los objetivos de la Agenda de Lisboa
Reclama más fondos para I+D+i y una reforma laboral en profundidad.
En 1999, la Unión Europea presentó a bombo y platillo la Agenda de Lisboa, un conjunto de reformas con el que pensaba dar un salto cualitativo respecto a otras regiones del mundo en indicadores como empleo, gasto en I+D o reducciones de gases de efecto invernadero. Una década después, la estadística refleja que hasta el momento la Unión Europea está muy alejada de los objetivos fijados para 2010.
Así se constata en el último informe mensual elaborado por el Servicio de Estudios de La Caixa, en el que se asegura que aunque se han producido avances, "es probable que no se cumpla ninguno de ellos en el caso de los países de la zona euro". Los principales retos que planteaba la Agenda de Lisboa se referían al mercado laboral, en el que se establecían objetivos ambiciosos para la tasa de empleo (un 70% de la población activa), la tasa de empleo femenina (un 60%) y la tasa de empleo para mayores de 55 años (un 50%). Ninguno de ellos se cumple por el momento.
"La tasa de empleo sólo supera el 70% en Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Finlandia y Suecia, mientras que otros países, como Francia y especialmente Italia, destacan por sus pobres mejoras", señala el estudio. Hasta 2008, España se encontraba entre los países europeos con mayor tasa de empleo, pero la aceleración de la crisis le ha llevado a un destrucción de puestos de trabajo sin precedentes, lo que le ha devuelto a las posiciones de cola.
El retraso es aún más evidente si se analizan las cifras de gasto en I+D. Sólo dos países (Finlandia y Suecia) superaban esa cifra en 1999 y son los únicos que la superan en la actualidad. "La única posibilidad de cumplir un objetivo de Lisboa se limita a la reducción de emisiones. Pero si se consigue, será en buena parte gracias a la recesión economía de este año", señala el informe.
Para intentar corregir esa tendencia, el estudio propone que una reforma del mercado laboral en profundidad y que algunas reformas prioritarias, como la de la I+D+i, tenga un mayor reflejo en el presupuesto comunitario. El informe también apunta a la necesidad de que la UE juegue un papel más importante en la coordinación de las reformas. "Como en el caso de los sistemas de salud y pensiones, que se verán presionados por el envejecimiento de la población, para apuntalar la sostenibilidad de las cuentas públicas", concluye.
El envejecimiento restará medio punto de PIB
El progresivo envejecimiento de la población europea y el retroceso de la tasa de natalidad va a tener un peso decisivo sobre el estado de bienestar de los ciudadanos europeos. El estudio de la Caixa revela que la tasa de dependencia (población mayor de 65 años en relación con el grupo de edad entre 15 y 64 años) está creciendo con fuerza en los últimos años e incluso puede llegar a superar el 50% a mediados de siglo.Ese incremento de la dependencia va a tener un efecto demoledor sobre la capacidad de crecimiento de algunas economías. "Las más avanzadas en su proceso de envejecimiento tenderán a crecer menos. Según algunas estimaciones, la evolución demográfica de la UE podría conllevar una pérdida de hasta 0,5 puntos porcentuales en su potencial de crecimiento a partir de 2030", subraya el texto.