Botín reclama un esfuerzo colectivo para mantener el rating de la deuda española
Recalca que el ratio de endeudamiento es menor que el de otros países.
El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, trató de calmar ayer el revuelo provocado por la amenaza de una rebaja de la perspectiva de la deuda pública española, realizada por Standard & Poor's (S&P). "Si bien la deuda española ha crecido de manera importante, España parte de un nivel de endeudamiento mucho más bajo que otros países, aunque es necesario el esfuerzo conjunto del sector público y privado para mantener el rating", señaló en un comunicado. El presidente del Santander expresó también su confianza "en que se cumplan los objetivos fijados por Europa dentro del marco de estabilidad".
S&P justificó el miércoles su amenaza ante las perspectivas de un crecimiento del PIB significativamente más bajo y la persistencia de déficit fiscales elevados a medio plazo. Un diagnóstico con el que no coincide el Ministerio de Economía, que señaló ayer en otro comunicado que no compartía la decisión de S&P. "No hay motivos para la preocupación", señala el texto.
La rebaja anunciada por S&P no se ha producido en el caso de las otras dos grandes agencias de calificación (Fitch y Moody's), lo que sirvió al director general de la Confederación de Cajas de Ahorro, José Antonio Olavarrieta, para restar también importancia a la decisión. "S&P ha iniciado una revisión sobre una lista de países larguísima y la de España es sólo una más, aunque se ha producido en un momento de zozobra de los mercados", apuntó.
No obstante reconoció que la rebaja podría encarecer la financiación en los mercados mayoristas. Los expertos van más allá y prevén que S&P rebajará la nota a lo largo de 2010. Así lo señala un informe de Citi, en el que se prevé que el Ejecutivo no será capaz de realizar ese ajuste fiscal en tan poco tiempo.
González-Páramo: es "difícil de rebatir" a S&P
"El Banco Central Europeo no discute si la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) debe rebajar la calificación de España, pero el informe que acompaña a ese aviso es difícil de rebatir".Así lo aseguró ayer José Manuel González-Páramo, miembro del consejo de Gobierno del BCE, quién recalcó que la nota de S&P tiene una parte positiva, ya que reconoce que la economía española entró en la crisis en una posición relativamente sólida en finanzas públicas, aunque también advierte que esta ventaja se ha perdido en muy poco tiempo y que el esfuerzo por hacer es muy importante."Estoy convencido de que las autoridades españolas comparten este análisis y harán lo necesario para evitar que la perspectiva negativa de S&P se concrete en un cambio de calificación", dijo.