Tras vencer la resistencia de Londres

La UE pacta crear supervisores de banca, bolsa y seguros con "poder de intervención"

Los ministros de Economía de la Unión Europea alcanzaron hoy, tras vencer la resistencia de Reino Unido, un acuerdo político para poner en marcha en 2010 un nuevo sistema europeo de supervisión financiera cuyo objetivo es prevenir la repetición de crisis financieras como la actual, según confirmó la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.

El acuerdo permitirá crear tres nuevas Autoridades Europeas de Supervisión (bancaria, bursátil y de seguros), que tendrán poderes de mediación cuando haya discrepancias entre los reguladores nacionales de los países en los que opera una entidad transfronteriza.

"Europa ha realizado un auténtico progreso en materia bancaria y financiera", afirmó Lagarde. Resaltó que las tres nuevas Autoridades permitirán una "auténtica coordinación europea" y tendrán "poder de intervención en caso de desacuerdo entre las autoridades nacionales" y también en "situación de urgencia". A su juicio, ello permitirá "responder a las situaciones de crisis".

Hasta ahora, Londres había bloqueado la reforma porque se resistía a ceder poderes a las autoridades europeas, sobre todo en los casos en los que hubiera que utilizar fondos públicos para rescatar un banco. Pero tras cinco horas de negociaciones, Reino Unido retiró sus reservas después de haber obtenido una cláusula de salvaguarda reforzada que le permitirá apelar cualquier decisión de las Autoridades que tenga impacto presupuestario ante el Ecofin.

Ello significa que la última palabra la tendrán los ministros de Economía de la UE, que podrán ratificar la decisión de las Autoridades por mayoría de los votos expresados o bien revocarla, por mayoría simple.

Las tres nuevas Autoridades Europeas se encargarán además de elaborar normas comunes para las entidades financieras y supervisarán a las agencias de calificación de riesgos.

Los ministros de Economía de la UE ya alcanzaron en octubre un acuerdo provisional sobre la otra parte del nuevo sistema europeo de supervisión, que supone la creación de un nuevo órgano, el Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos. Pero Reino Unido avisó entonces de que este compromiso estaba supeditado al logro de un acuerdo satisfactorio sobre el conjunto del paquete y podría reabrir las negociaciones si el resto de países no aceptan sus demandas sobre las nuevas autoridades.

La función del Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos será observar y evaluar las posibles amenazas para la estabilidad financiera, emitir alertas de riesgo y recomendaciones de actuación y vigilar su aplicación. El nuevo órgano estará formado por los gobernadores de los bancos centrales de los Veintisiete, así como por representantes de la Comisión y de las nuevas autoridades.

Entre los riesgos que examinará el nuevo órgano destacan la solidez de la situación de los bancos, la aparición de burbujas o el buen funcionamiento de las infraestructuras del mercado. Una vez identificado el riesgo, el Consejo dirigirá una recomendación al país o grupo de países afectados. Pero esta recomendación no será de obligado cumplimiento, y a veces ni siquiera se hará pública. Eso sí, el país que decida no seguirla deberá justificar el motivo.