Inicio de conversaciones

Areva negocia vender su filial de distribución a Alstom y Schneider

El consejo de supervisión del grupo nuclear público francés Areva ha decidido iniciar conversaciones "en exclusiva" con el consorcio formado por Alstom y Schneider Electric en relación a la venta de su negocio de transmisión y distribución (Areva T&D), valorado en 4.090 millones de euros, y por el que las compañías francesas ofrecen 2.290 millones, informaron las tres empresas. Según medios franceses, Alstom se quedaría con la red de alta tensión, mientras que Schneider Electric recuperaría la de media tensión.

De este modo, el Gobierno galo se decanta por la propuesta presentada por las dos empresas francesas en detrimento de ofertas internacionales como las realizadas por General Electric y el consorcio japonés Toshiba/INCJ.

Areva explicó que "las tres ofertas eran relativamente similares en términos de valor, ya que multiplicaban por cuatro el precio pagado por Areva por dicho negocio hace cinco años".

ALSTOM 39,29 -0,13%
SCHNEIDER ELECTRIC 70,44 0,71%

Asimismo, la compañía especializada en el desarrollo de reactores nucleares precisó que la propuesta francesa incluye el compromiso por parte de los compradores de no cerrar ninguna de las actuales plantas de la filial en los tres próximos años.

En este sentido, Alstom y Schneider Electric apuntaron que no planean "ninguna reestructuración" vinculada a esta compra y afirmaron que "si no se produce un significativo empeoramiento de las condiciones económicas" no habrá recortes masivos de plantilla a excepción de una oferta de bajas voluntarias.

Además, el consorcio galo pretende ofrecer a los trabajadores en Europa de Areva T&D un puesto equivalente en el mismo área geográfica, así como la conservación de su cualificación, antigüedad y remuneración.

Temen despidos

La venta de la filial de Areva ha despertado nerviosismo entre los trabajadores, que temen que se dupliquen puestos y que haya despidos. Un grupo de directivos expresó por escrito a la presidenta del grupo nuclear público, Anne Lauvergeon, la inquietud por la operación.