Programa de Alivio de Activos Depreciados

Geithner afirma en el Senado que el rescate bancario está llegando a su fin

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, dijo hoy en el Congreso que el plan de rescate de 700.000 millones que se puso en marcha el año pasado para salvar a Wall Street está llegando a su fin.

"Estamos llegando ya al punto en que el programa tiene que ir finalizando", afirmó Geithner al comparecer ante un comité del Senado convocado inicialmente para hablar de la nueva regulación que el Gobierno estadounidense trata de impulsar en el mercado de derivados.

El Programa de Alivio de Activos Depreciados (TARP, por su sigla en inglés) fue aprobado a finales de 2008 por el anterior Gobierno de EE UU con el objeto de inyectar capital a las entidades financieras cuya solvencia estaba en peligro por su exposición a activos incobrables, como las hipotecas de alto riesgo.

El programa, muy criticado en la opinión pública por permitir el cobro de bonos por parte de directivos de empresas rescatadas, vence a finales de año, aunque algunos legisladores defienden que continúe en 2010.

A este respecto, Geithner dijo que el Gobierno se pondrá a trabajar en breve en el diseño para clausurar este programa, aunque esto no quiere decir que ocurra a final de año, como está programado inicialmente.

"Nada me haría más feliz", declaró el secretario del Tesoro a preguntas de un legislador sobre la posibilidad de cerrar el programa, aunque destacó que sería peligroso precipitarse porque se podría estrangular el crédito y abortar la incipiente recuperación económica.

El secretario del Tesoro avanzó que en las próximas semanas el Gobierno analizará los distintos planes para acabar con el rescate bancario, y dijo que los contribuyentes podrán recuperar "una parte sustancial" del dinero invertido.

En su comparecencia, Geithner se refirió también a los proyectos de ley que tiene sobre la mesa el Senado y la Cámara de Representantes de EEUU para reformar la regulación financiera, y pidió a los legisladores el apoyo necesario para aprobarlos.

Una parte importante de la nueva regulación es lo que afecta a los productos derivados muy especializados, que provocaron un agravamiento de la crisis financiera por el alto riesgo que conllevan.

La nueva regulación, explicó Geithner, obligará a los operadores a negociar estos productos en mercados regulados, con una mayor transparencia y con garantías establecidas, pese a las quejas de las firmas financieras de que este proceso les hará incurrir en mayores costes.